ARTESANÍA POLÍTICA, por Jorge Luis Oliva



Foto: wradio.com.mx

Jorge Luis Oliva 22/03/2021   12:00 a. m. Opinion-






Del voto de castigo a la crisis de la representación política

 

Los años de elecciones suelen ser movidos, pero también llenos de basura electoral, (física y candidateable). En este tiempo solemos ver caras conocidas, otras no tanto, y unas que la verdad, rayan en lo inverosímil, pero que le vamos a hacer, así es esto del juego de la Democracia y del derecho a votar y ser votado.




Y sí, ya metidos en ese (a veces macabro) juego de competir por las querencias de los electores, las cosas suelen salirse de la realidad, y por eso resulta complicado tener una lectura, digamos, concreta o exacta de lo que pudiera o no pasar. Pero bueno, así es nuestro sistema político y ni modo, hay que ver que cosa se inventa uno para explicar lo que parece una obviedad.

Esta obviedad a la que me refiero es la lucha que mantiene el partido en el poder (MORENA) por permanecer fuerte e inclinar la balanza de las gubernaturas a su favor, claro, con la intención de ampliar su esfera de influencia y que se vea también reflejado en las reformas que pudieran llevarse a cabo y     que las involucren. Pero ese asunto del congreso es tema aparte. La cosa no viene fácil, por un lado es poco probable que pierdan fuerza, lo cual no significa que esa probabilidad sea igual a cero, lo que sí significa es que tiene que suceder algo realmente fuerte como para darle la vuelta a la moneda; y por otro lado, se fortalecen de tal forma que les alcanza para la continuidad en el 2024, lo cual, aunque digan que no, es el objetivo.

 

Foto: lopezdoriga.com

 

Es que pasa también que las fuerzas políticas viven un desequilibrio descomunal, y eso no es culpa de MORENA, es entera responsabilidad de sus actos y su nulo interés por responsabilizarse, sí, el momento que vivimos hoy a unos meses de las elecciones es causa de las malas administraciones, en las que también está involucrado, en mayor o menor medida el partido en el poder. Vaya ironía en la que estamos metidos, porque ya no se trata de elegir al menos peor, ya ni siquiera existe una identificación ideológica entre partidos y sociedad; hoy nos enfrentamos a un vacío de poder que tenemos que llenar con algo forzosamente.

Ante la imposibilidad de razonar, lo que se dice razonar el ejercicio del voto, tendremos que analizar eso que llaman “voto de castigo”, y es menester hacerlo porque ¿Funciona? ¿Bajo qué contexto es eficiente? Tratando de responder la primera pregunta sin dar tanta vuelta, sí, si funciona, es un mecanismo eficiente para la alternancia, cuando esta nace genuinamente del corazón social, porque cuando viene un poco manchada por algunos intereses, suele desviarse en cuanto se logra el objetivo, lo que popularmente podemos comparar con el “si te vi, ni me acuerdo”.

En cuanto al contexto en el que algo así puede funcionar, diremos lo siguiente; forzosamente tiene que existir una oposición con respaldo popular, una oposición fuerte y crecida ante sus contrincantes dentro del juego agónico de la política, vaya, en términos simples, tiene que existir una oposición. Entonces, preguntémonos ¿Existe tal cosa en estos momentos dentro del espectro político en este país? ¿Podemos hablar claramente de una oposición? Porque preguntar si esta –en caso de existir- es fuerte, es como darse un tiro en el pie; en términos generales, hoy no podemos hablar de una oposición realmente conformada, en papel existen, porque sí, la coalición que pretende hacerle frente al partido del Presidente es lícita y todos la podemos ver, pero de ahí a que su efectividad frente al contexto que tenemos de frente sea cierta, hay un largo trecho.

Ejemplifiquemos, Anaya, quien digamos, podría ser lo más serio, está metido en una encrucijada personal, recorriendo todo el país, en una clara emulación del camino que el hoy presidente hizo otrora tiempo, es decir, se convirtió en lo que siempre criticó, Anaya es una burla y así lo entienden todos, incluidos los de su propio partido y que en teoría debería apoyarle, porque pese a ellos, Ricardo a día de hoy es quien los abandera. Sin embargo, su historia aún tiene mucho hilo que seguir.

 

Foto: lopezdoriga.com

 

Luego está la hermosa coalición de chile, mole y de manteca que conforman PRI, PAN, PRD y satélites, ¿Alguna vez pensaron ver algo así? ¿Alguna ocasión se imaginaron una guerra electoral de todos contra uno? Y sí, ya la hubo en otros tiempos, pero no tan de frente en las elecciones intermedias. De estos no hay mucho que decir, su fortaleza es su debilidad, solo falta lanzar los dados y apostar para ver cuál de ellos comienza a canibalizar al otro.

Y bueno, en los 15 estados que tendrán nuevo gobernador, la cosa no es distinta, por lo tanto, les vuelvo a hacer la misma pregunta ¿Existe una oposición en estos momentos que pueda hacer frente a MORENA? ¿Existe la posibilidad del voto de castigo, medianamente razonado?

No, no hay condiciones para que MORENA pierda fuerza de tal forma que tenga que verse acorralado de alguna manera y negociar profundamente cada proyecto de ley o reforma que se mande al congreso, porque ahí en ese espacio, es donde toda ideología se difumina y prostituye, el interés es primero, ¿O como rezaba aquella frase inscrita en letras de oro?

Lo más terrible de toda esta situación es que, hay que decirlo, estamos en una crisis de representación política sumamente profunda y complicada, es tal el desencanto que se puede augurar una baja o nula participación en la jornada de medio año por parte del ciudadano, y eso nos lleva forzosamente a pensar en lo costosa que es nuestra Democracia, (pero ese es tema para otro análisis).

 

Foto: http://temasdepoliticaconadjetivos.blogspot.com

 

Tan profunda es la crisis que lo que podríamos llamar representación política está supeditada al carisma de un solo hombre, y Gatell tenía razón al mencionar que la fuerza del presidente era moral, porque es justo este hombre quien mantiene la cohesión del partido político más importante del país en este preciso momento histórico. También por eso es que vemos una mezcla de tribus y facciones por todos lados, no se les puede imaginar como fuerza política fuera de la sombra del carisma presidencial.

Aún más allá de estas elecciones tenemos que plantearnos que vamos a hacer con eso que nos da por llamar “representación”, esto se va a transformar de tal manera que en el momento más álgido de la crisis que menciono, o se institucionalizan las nuevas formas de participación y representación política, fuera de la figura vieja del partido, o mueren hundidos en su ceguera y alejamiento de las dinámicas sociales.

Pero bueno, pese a que no me gusta hacer perspectiva política, me aventuraré a mencionar lo que sucederá tras las elecciones.

1.- En las gubernaturas, Morena va a ganar fuerza, salvo en aquellas en que hay partido dominante, como Baja California por ejemplo.

2.- MORENA ganará Guerrero, pese a toda la ola de cuestionamientos en torno a la candidatura de Salgado Macedonio.

3.- En el congreso, MORENA perderá terreno en la representación, lo que permitirá cierto juego en las negociaciones, sin embargo, no perderá mermará su fuerza a la hora de la toma de decisiones.

 

En fin, el circo va a continuar, y nosotros con él, sentémonos todos a observar el espectáculo al que nos obligan a asistir, y en la medida de lo posible, votemos, votemos por… ¿Hay alguien ahí?



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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