#TextosSinLímites, por Paulina Mora



Foto: antena3.com

Paulina Mora 11/11/2020   04:35 p. m. Cultura-Literatura







Jamás fuiste un error

 

Hay tantos versos que te he escrito sin ningún sentido,
como si escribiéndote pudiera traerte de vuelta,
como si te llamara y regresaras cual pájaro,
volando en tu propio cielo sobre mí.




He querido repararte tantas veces que en el trayecto me he perdido,
fracturé mis dedos con tus cortes, con los que antes trazaba flores, dibujaba destinos y dirigía orquestas;
es lo que haces con quien miras al alma:
conviertes en destrozos todo lo que funcionaba a la perfección,
todo lo que se suponía que debía crear arte,
y me has dejado tumbada en el lecho de la reconquista,
y te he extrañado con cada hueso que te nombra,
a cada parte de mi cuerpo que hiciste tuyo,
y que has llamado huérfano.

Para bien, o para mal, nos hemos dejado,
llevando un paso detrás de nosotros,
un baile que se ha quedado sin la novena nota,
has lanzado al aire migajas de tristeza para volver,
porque siempre vuelves a donde ya nadie te escribe,
a donde ya ni la sonrisa pesa,
tu problema es que
vuelves
vuelves
vuelves
y nunca terminas yéndote del todo,
y te declaras enemigo a mi tierra para decirme que el único conquistador que ha domado mis demonios has sido tú.

Iluso.

Nunca aprendiste que no señala quien no se queda,
sino quien se arma y se cose en un mismo golpe,
porque tú vuelas y abrazas con la mirada gélida de quien sabe que pisa para no borrar,
pero tampoco quieres del todo,
y las personas que hacen las cosas a medias solo sirven para estorbar.

Por eso te escribo hoy para no hacerlo más,
para condenarte a la existencia inocua de la poesía,
convertirte en letras cuando merecías la biblia entera,
y has dejado en el suelo las ganas que teníamos de querernos.

Y es que si tú fueras invencible, amor,
te rogaría una dicha,
te pediría la eternidad en las escaleras que subimos tantas veces para alcanzar la nube que desaparece con solo tocarla,
y para cuando quieras recordar quién eres,
te lo mostraré con las palmas de mis manos
y te diré
que la pena ya no te recuerda,
que la magia se ha quedado sin color,
que la soledad ha perdido su razón,
que la paz ha bajado la guardia,
que la guerra se ha posado en tus labios,
y que yo, de algún modo he aprendido a no olvidarte,
a vivir con el recuerdo constante que se acomoda entre mis huecos,
a regresar a ti como el valiente cuando regresa a casa después de una lucha cruenta,
como el niño al pecho de su madre.

Regreso siempre a ti para recuperar un poco de lo mucho que me has quitado
y que he ido recuperando como paciente en consulta médica semanal.

Y escoger de entre todas las opciones
que quererte jamás fue un error,
pero tampoco has sido la mejor solución.



Paulina Mora

Orgullosamente mexicana, mi pasión es leer y escribir; chica poeta y loca, un poco más loca que poeta.

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