¡Feliz cumpleaños, Club Universidad!



Imagen: pumas.mx

Redaccion 14/09/2020   12:00 a. m. Deportes-Futbol






Una vez aceptado el equipo de la UNAM en la Segunda División Profesional el día 4 de septiembre de 1954, el torneo estaba a la vuelta de la esquina y se debía cumplir con el primer compromiso: el domingo 12 de septiembre, en el Estadio Tecnológico de Monterrey, frente al conjunto local.

Como correspondía al inicio del torneo, se le dio la solemnidad tradicional en esa época. El Lic. Roberto Hinojosa, en representación del gobernador de Nuevo León (José Santiago Vivanco), izó la bandera nacional, mientras interpretaba la música marcial la Banda de Guerra de la Escuela Diurna de Bachilleres. Las madrinas (Irma Gutiérrez por la UNAM y Marcela Camacho por Monterrey) intercambiaron ramos de flores en el centro de la cancha y el Lic. Hinojosa dio la patada inicial. El Dr. Carlos Canseco, presidente del Monterrey, arrió el lábaro patrio al finalizar el encuentro.

Dentro del terreno de juego, los locales se fueron al frente en el marcador con rapidez. Jesús ‘Molestias’ Núñez anotó con un disparo al ángulo superior izquierdo, en el minuto 8. Al 35’, Juan Solís cometió una falta dentro del área a Cándido Flores, por lo que el árbitro Fernando Rodríguez señaló penalti, que cobró correctamente Guillermo Flores. Cándido Flores, con un tiro raso puso el 3-0 al 71’. Erasmo Colombo, al 88’, anotó el tanto del honor para los capitalinos, después de recibir un pase de Roberto Valdespino.




Las alineaciones presentadas en el primer juego en la historia de los Pumas fueron:

Monterrey: Jesús González; Daniel ‘Chavira’ García, Miguel ‘Loco’ Contreras, Jesús Medina; Carlos ‘Chato’ Bautista, Alberto ‘Pelón’ Gutiérrez; Cándido Flores, Luis ‘Guijes’ Ávila, Guillermo Flores, Jesús ‘Molestias’ Núñez y Efrén Núñez. D.T. Manuel Pando Costales.

Universidad: Jorge Iniestra; Jorge Pacheco, José Luis Robles Glenn, Juan Solís; Manuel Echávarri, Leobardo Pérez Murphy; Erasmo Colombo, Roberto Juárez, Roberto Valdespino, Sergio ‘Chojo’ López y Antonio Figueroa. D.T. Rodolfo Muñoz Castro, ‘Butch’.

Una primera derrota que debía ser olvidada pronto pues la presentación en el estadio de Ciudad Universitaria tenía que ser diferente… pero no lo fue.

El conjunto estudiantil cayó en su casa por 4-2 ante Celaya, el 18 de septiembre. Tomás Flores, en tres ocasiones, y Sergio García anotaron para los Cajeteros, mientras que los goles de los locales fueron obra de Roberto Juárez y Roberto Valdespino.

Una tercera derrota por 2-1, en casa del Cuautla, el domingo 26 de septiembre(Cornelio Colorado logró la única anotación de los visitantes) dejaba a los universitarios sin puntos después de tres jornadas y ya se perfilaba en el horizonte el clásico estudiantil, contra los Burros Blancos del Poli. 

También los guindiblancos acumulaban tres derrotas y el partido ofrecía la oportunidad a ambas escuadras de dejar el sótano. Además, una reciente victoria del IPN sobre la UNAM en el clásico de futbol americano, por 33 a 19, se agregaba al atractivo de esta confrontación como una oportunidad de revancha. 

El Poli usaba el estadio de CU como local en esa temporada y había tenido la distinción de anotar el primer gol en dicho recinto, en un juego oficial, durante su presentación. El 12 de septiembre, el atacante Leonardo Navarro abrió el marcador a los 21 minutos, en el duelo en el que terminaron perdiendo, por 3-2, contra los Fleteros de Anáhuac, equipo regiomontano.


 
Los pioneros. Foto:  pumas.mx


El duelo estudiantil se jugó el 12 de octubre, a las 12:00 horas, con arbitraje de Felipe Buergo. En el juego, hubo “porras, madrinas, ramos de flores y entusiasmo delirante de cerca de diez mil aficionados que presenciaron el partido”, relató el diario Esto.

Los Burros Blancos anotaron primero, al minuto 30, cuando Emilio López resolvió una ‘melée’ en el área. La escuadra de la UNAM reaccionó y, ocho minutos más tarde, Erasmo Colombo empató con un tiro de larga distancia. El marcador terminó así, sin vencedor ni vencido en el primer clásico estudiantil en el balompié. 

Una de las atracciones del partido fue la presencia en el ataque del Poli de Omar Fierro, exestrella del emparrillado, quien no pudo superar la férrea marca de Robles Glenn.

Los equipos jugaron de la siguiente forma:

UNAM: Rafael Anaya; Carlos Migueles, José Luis Robles Glenn, Juan Solís; Juan Weber, Alfredo Echávarri; Alfredo Lama, Carlos Martín del Castillo, Erasmo Colombo, Cornelio Colorado, Ignacio ‘Sabú’ Morales. D.T. Rodolfo Muñoz.

IPN: Castillo; Rattia, Téllez, Luis Servín; Pineda, Eduardo Salgado; Pablo Rubio, Ismael López Herrera, Omar Fierro, Leonardo Navarro, Aguirre. D.T. José Pizano. 

La primera victoria llegó al fin en el séptimo compromiso de la temporada, contra los ‘Leones’ de Zamora. Antes se había alargado la racha sin triunfos con un empate a cero frente a Morelia y una accidentada visita al Anáhuac, en Monterrey, que concluyó con una derrota de 2-1, en un juego que se pospuso dos días debido al descarrilamiento de un tren carguero al sur del estado de San Luis Potosí. 

El 31 de octubre, en CU, los Pumas ganaron 2-1 al Zamora con tantos de Antonio Figueroa (10’) y Roberto Valdespino (43’). Ramírez anotó para los michoacanos, a los 11 minutos.

Sin embargo, las satisfacciones fueron escasas en el resto de la campaña. Apenas seis triunfos y tres empates en 26 juegos dejaron a los universitarios en el último lugar de la clasificación general.

Como era una costumbre en el futbol mexicano, tanto en la Primera como en la Segunda División, al concluir sus respectivos torneos de liga se efectuaba un torneo de copa entre los equipos integrantes de cada circuito. 

La UNAM tuvo que enfrentarse en los octavos de final al IPN. En el juego de ida, en el Parque Asturias, los universitarios se impusieron por 3-1, con goles de Roberto Juárez, Juan Solís y Leobardo Pérez Murphy, mientras que Eduardo Salgado marcó por los guinda y blanco.

En el duelo de vuelta, la eliminatoria parecía definida pues los pupilos de Donato Alonso (quien había reemplazado a Butch) ampliaron la diferencia a 5-1 con goles de Valdespino y Pérez Murphy. Pero tres goles de ‘Caballito’ Mendoza y uno más de Hernández empataron el resultado global y forzaron la realización de un tercer encuentro (al igual que los anteriores, en el Parque Asturias).

Los politécnicos definieron ese tercer partido desde el primer tiempo, con tres anotaciones de Hernández, ‘Mocho’ López y Abúndez. En la parte complementaria, Valdespino hizo más decorosa la derrota, con la que concluyó de manera oficial la primera temporada del Club Universidad en el profesionalismo.

A pesar de la falta de resultados y el cambio de timonel, la semilla había sido plantada. Una personalidad de la talla del ingeniero Guillermo Aguilar Álvarez, padre, había apoyado económicamente al equipo en todo momento y, en agradecimiento, se le había otorgado el cargo de presidente de la institución.

Los primeros pasos de una emotiva trayectoria habían sido dados. Después de ocho años, el equipo logró el ascenso a la Primera División en la temporada 1961-62 y se ha mantenido en ella desde entonces como un conjunto protagónico y productor de renombrados futbolistas surgidos de sus fuerzas básicas…pero esa es otra historia.

 

 

Con información de pumas.mx