ARTESANÍA POLÍTICA, por Jorge Luis Oliva



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Jorge Luis Oliva 25/07/2020   09:14 a. m. Opinion-






De la austeridad sin administración

O esperando a Godot.

 

Esperamos. Nos aburrimos.
No, no protestes, nos aburrimos como ostras, es indudable.
Bueno. Se nos presenta un motivo de diversión,
¿Y qué hacemos?
Dejemos que se pudra. Vamos, manos a la obra.
Dentro de unos instantes todo habrá terminado,
volveremos a estar solos en medio de tanta soledad.
Esperando a Godot
Samuel Becket

 

Austeridad no es ahorrar, ahorrar no es administrar. El enfoque con el que se aborda la manera de administrar el Estado es la incorrecta, estamos retornando silenciosamente a aquel modelo burocrático-clientelar (si es que alguna vez lo abandonamos) de los años 70, de hecho parece que estamos anclados a esa década.




Las directrices con las que se pretende dar marcha a la Administración Pública del país carecen de una metodología clara, no hay un objetivo y mucho menos existe un plan que pueda seguirse, parece que solo la palabra del ejecutivo es la que se escucha. Hay un modelo tijera que arrasa con todo en nombre de un combate a la corrupción que solo se simula y se sigue escondiendo.

Hoy México es el parangón de aquella máxima del Rey Sol El Estado soy yo.

Resulta complicado subirse a este tema del que por cierto, se habla poco el contexto del país no permite poner atención plena a una situación específica, es imposible seguirle el paso a este vertiginoso caer en el abismo. Pero aún así intentaremos adentrarnos  en el asunto, porque es importante, vital.

Sin miedo a equivocarme, es la Administración Pública la parte más importante del desarrollo de las naciones y de su estabilidad Política y Social, es por eso que se debe planear y velar en todo momento por sus principios, pero sobre todo por aquel que nos coloca en el concepto del bien común. Abandonarlo o pintarlo de un color nos llevaría sin duda al fracaso y a la profundización de todos los problemas sociales que circundan toda estructura.

Entonces ¿Qué esta pasando con esta Ciencia en el Gobierno AMLISTA? ¡Vaya espinosa pregunta la que nos formulamos aquí! Y claro que se puede contestar, basta con mirar la salud de las instituciones de la nación y a su tejido social. Desde que AMLO asumió el poder su objetivo fue claro, transformar la vida pública del país. De sí esta sentencia es amplia y necesaria, porque sí, estoy totalmente de acuerdo con esa aseveración, es muy necesario transformar el país.

 

Foto: byzness.elperiodico.com

Tantas veces nos han informado a los cuatro vientos; la austeridad es el eje rector de este Gobierno, pero ¿Qué es exactamente la austeridad? Y sobre todo ¿Cómo la entienden los que gobiernan?. Atengamonos al concepto de la RAE para dar luz sobre el asunto, puede que ahí radique la confusión.

Austero es severo, rigurosamente ajustado a las normas de la moral, pero también es sobrio, morigerado, sin excesos, retirado, mortificado y penitente. Bajo esta lógica podemos tener claro que la actitud austera radica más en un actuar que distingue entre el bien el y el mal, es decir, una actitud moral ante la vida y no una forma de ahorro o de desarrollo.

SIn embargo, extrapolado el concepto al terreno que estamos abordando, nos encontramos de frente con el siguiente hecho; la austeridad más allá de ser una actitud encaminada a la eficiencia es un instrumento político que esperan de frutos para las elecciones venideras, ser austero según AMLO es meter tijera a las instituciones, con la finalidad de achicar el aparato administrativo del Estado (¿A su mínima expresión?).

La cosa esta en que se centran en el hecho de que ser austero en el gasto significa ahorro per se, y asimismo, el ahorro representa una administración más eficiente. Pero ya a pie de institución el recorte no representa precisamente mas eficiencia, al contrario, se refleja en un paro paulatino del recurso, un tomar de la bolsa sin retornarlo a corto plazo.

Habrá que preguntarnos si en estos momentos de crisis lo más sensato es ser sobrio en el gasto, y no, no se confunda ni me mal entienda, con esto no quiero llevarlo al otro extremo en donde se gastaba por gastar sin son ni medida. Lo que pretendo plasmar aquí es la necesidad de fortalecer la Administración Pública para que esta pueda cumplir con su función primordial, la de la búsqueda del bien común.

¡Pero no! Nuevamente se esta utilizando el esfuerzo institucional con fines partidistas y clientelares, se cae constantemente en la contradicción y parece que no existe un objetivo claro y mucho menos la intención de elaborarlo. Es preocupante que esto este sucediendo, puesto que sin las bases necesarias que permitan que la Administración Pública funcione como debería, ni esta, ni ninguna otra transformación sería posible.

 

Foto: lasillarota.com

 

Entre recortes y recortes nos van dibujando un panorama desalentador en el que las prioridades no son atender problemas sino realizar megaproyectos, pasarse por alto las recomendaciones y las necesidades de los pueblos originarios en pos de un progreso que nos los alcanza a ellos.

AMLO esta jugando en un terreno muy peligroso y premeditadamente esta matando todo esfuerzo de empuje por el desarrollo. Sí, es necesario realizar reformas que mantengan sanas las finanzas del país, es necesario también que los servidores públicos se transformen en agentes de cambio y no en el lastre presupuestal que son, también es vital que la clase política entienda que sin un tejido social fuerte, toda buena intención carece de efectividad.

El problema no esta en la tijera, el problema esta en cómo y con qué filo corta, el problema está en los fines últimos de la austeridad y el impacto que tendrá y esta teniendo en todos los órdenes sociales, menos en el rubro de la corrupción.

Lo cierto es que este tipo de incertidumbre solamente profundiza la división social que hemos venido padeciendo estos últimos años. No había visto tal paro en el gobierno, no había visto tanta incerteza sobre el futuro próximo, no existía hasta hoy una Administración Pública sin un objetivo.

¡Y vamos! Tampoco es que anteriormente fuese distinto, pero hay que recordar que se votó para que fuera distinto y ellos están fallando en gobernar y nosotros estamos haciendo lo propio al aceptar sin cuestionar o sentarse a pensar el tiempo que tenemos frente a nosotros y que se nos escurre por las manos sin dejar fruto tras de sí.

En esa dualidad que ya nos caracteriza como cultura, en la que encarnamos la paradoja de Lampedusa, la idea de la austeridad gubernamental, la austeridad de AMLO como motor del desarrollo y cura de profunda transformación social resulta ser muy fiel al concepto de la RAE, es decir, es profundamente agria, astringente y áspera al gusto.



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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