ARTESANÍA POLÍTICA, por Jorge Luis Oliva



Foto: media.telemundofresno.com

Jorge Luis Oliva 25/06/2020   01:46 p. m. Opinion-






El miedo del Presidente

Conmigo o contra mi

 




Ya los locutores, ¡Lo saben! ¡Lo saben!
Y los periodistas ¡Lo saben! ¡Lo saben!
¡Es la boa!
La Sonora Santanera

 

¡Ay la Democracia! Tantas veces nombrada y tantas otras vilipendiada. ¡Ay la Democracia! Siempre al alcance y siempre tan lejana, Vaya invento es este, vaya palabreja es esta que nos tiene tan atados a la realidad política en todos lados; hay quienes la entienden y hay quienes no la entienden, hay quienes la quieren entender y otros que la usan para justificar los marcos teóricos de las utopias que anhelan y jamás verán.

Lo cierto es que la Democracia hoy es un espejo al que se le teme por el reflejo que arroja, por la verdad que lanza. Por eso es menester poner especial atención a los acontecimientos más próximos en el país; estos comienzan a decirnos dónde estamos plantados, que terrenos pisamos y también el destino que nos aguarda. Hoy, en las manos del Presidente yace un documento impecable, impresentable, un conjunto de hojas cuyo contenido nos quieren mostrar cómo impropio, sucio, ilegal.

Dicho documento contiene las directrices de un marcado, trazado y malévolo plan para ganar las elecciones intermedias y la revocación de mandato. ¡Malditos! ¡Desgraciados!

 

Foto: buzos.com.mx

 

Muy pronto, como suele pasar en estos casos, salieron las huestes a brincar al ritmo sin detenerse a mirar, sin preocuparse por leer; se subieron al tren del “derrocamiento”, se hicieron piel de la nueva piel de la mentada BOA que amenazaba (o amenaza) la estabilidad del régimen.

–¡Es la extrema derecha! Dicen, dirán, decían, son sus malas intenciones apuntando y disparando a un pueblo “feliz” pero enfermo y muriendo a mares frente a los impávidos ojos de sus representantes.

¡Pero no! No es necesario señalar a ese otro lado del espectro político por mostrar tan feos dientes, no me mal entiendan, no es que me decante por no señalarlos premeditadamente, es que no hay que señalar. Los últimos años y las últimas administraciones que hemos padecido tienen a esa oposición (señalada como extrema derecha ignorando la pluralidad) desdibujada, sin poder y sin posibilidades.

Básicamente han sido víctimas del escupitajo que lanzaron al aire. ¿Será presagio para esta administración?

La cosa es que a pie de lectura, la BOA no tiene veneno alguno, no existe el peligro que nos mostraron a bombo y platillo en la conferencia diaria del ejecutivo, este documento a lo más, contiene un plan que esta dentro de los límites que la Democracia establece para el juego por el poder.

 

Video: Política Piñata

 

¿Entonces cuál es el asunto? Es más que claro, más allá del parangón con el reptil que deja a la oposición como rastrera y mentirosa, bípeda y venenosa, esta la intención de anular y medir, se anula al adversario y se mide el capital político con el que se cuenta a día de hoy y con el que se trabajará para el ejercicio a pie de urna. ¡Vamos! El Presidente utiliza a la Democracia para desestimar el juego (también democrático) de quienes le jalonean el poder.

En ese sentido, el Presidente parece entender y abanderar la Democracia pero también le teme, hoy esta tan convencido de su bono democrático que lo importante no reside en el ejercicio de Gobernar, se ha centrado en realizar una especie de campaña permanente, jugando, moviendo piezas para desacreditar a lo que podría considerarse una oposición clara (lo que sea que eso signifique) Nos va mostrando con una lógica un tanto retorcida que se puede hablar de todo y todo es politizable en aras de un pluralismo que no es tal.

La bendita Democracia, esa que coloca en un ejercicio etimológico el concepto de “pueblo” al centro del debate, al centro del espacio político, cosa que no se acerca ni de a lo que realmente debe entenderse como Democracia, Es que esta manera de gobernar no significa necesariamente un gobierno del pueblo, pues subyace en este entendimiento un doble filo que impide el correcto desarrollo de la misma.

¿Hoy podemos utilizar el concepto pueblo como un categórico de entendimiento del espectro de lo que es Gobernar? ¿Qué es el pueblo? ¿Quienes son? ¿Quienes lo conforman? Estas preguntas parecen incontestables, sin embargo son utilizadas para delimitar a un demográfico para el que se tiene y se debe gobernar. Y al no aclarar estrictamente quienes son “el pueblo” nos encontramos ante una situación que nos pone de lleno en un terreno de infinitas interpretaciones del concepto, cosa que nos
tiene en la polaridad que padecemos.

 

Foto: infobae.com

 

AMLO ha sabido jugar a la perfección con ese concepto, ha sabido moverlo por las aguas turbias de la actualidad para seguir legitimando su visión y su carrera por la permanencia, en sus acalorados discursos nos señala la necesidad de gobernar para “el pueblo” entendiendo a este como aquellos que son desposeídos, aquellos que le llevaron bajo el ejercicio del voto a la Presidencia, ejercicio que tiene visos de una aporafilia, pero ¿Y los demás? ¿Qué pasa con todos aquellos que no votaron por él?

¿Se gobierna para ellos también?

¡Claro!, se debe gobernar para los que no te mostraron su simpatía en las urnas, ellos, en un ejercicio ciudadano emitieron una opinión informada y consciente del rumbo que debería tomar el país, pero Andrés Manuel desdeña a esta parte de la población, la polariza, la cancela y la vilipendia con la firme intención de desaparecerla del terreno político.

El miedo del Presidente se centra no en la oposición, sino en los procesos y procedimientos electorales, pues sabe que estos pueden quitarle de lleno el poder y relegarlo a la posición que no le gusta, la de oposición. Es importante aclararle al Presidente que ese documento no es en absoluto peligroso, es necesario explicarle al colega que el conflicto y el oponente son una condición sin la cual no podríamos entender su posición como jefe del ejecutivo.

Lo cierto es que no hay claridad, no hay postura, existen solamente mensajes encontrados que tienen a su capital político dando tumbos por sus aciertos y sus desaciertos. Hay una especie de incertidumbre que nubla las razones de absolutamente todos, vivimos en el cuento del traje del Emperador cuyas virtudes solo pueden ser vistas por el “pueblo bueno” AMLO le teme tanto a la pluralidad de ideas y al debate, le teme tanto al ejercicio de la oposición que busca por todos los medios señalar que se avanza pese a que la realidad nos muestre un claro retroceso.

No, no nos confundamos, no existen planes malignos para derrocar al Presidente, no existen oposiciones férreas o golpistas que dinamiten la posición del Presidente, no existen boas que quieran deglutirse al Presidente.

 

Foto:lapoliticaonline.com.mx

 

Pero tampoco existe el espacio para el ejercicio de la Democracia, no existe el espacio para el pleno desarrollo del debate, no existen las condiciones para seguir sosteniendo a un gobierno que va ciego y sin escuchar, acomodando a conveniencia la institucionalidad de este país.

Hoy al Presidente le hace falta, mucha falta repasar sus lecciones de teoría política para que él pueda interpretar a cabalidad y de forma correcta lo que nos quiere meter como ilegal y peligroso.

Hoy, el poder esta asustado por las voces que oye y que confunde con paranoia, hoy se le tiene que recordar al colega Andrés Manuel que esas voces son las que le están cuestionando sus decisiones.

Es natural pues que se escuchen esas voces porque en una Democracia sana y plena, al poder se le cuestiona.



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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