“Antiprincesas”, libros infantiles que buscan educar con perspectiva de género



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Redaccion 30/12/2019   12:15 p. m. Cultura-Literatura






Una niña se encuentra una perra por la calle y la bautiza como Frida “porque es niña y tiene bigote”; acaba de leer la historia de Frida Kahlo. Otra, hija de madre soltera, que dice: “Mamá, Violeta también se quedó sola con sus niños”, porque acaba de conocer la historia de la cantante chilena Violeta Parra... estos son los efectos que produce en las niñas Antiprincesas, la colección que muestra las luchas de mujeres latinoamericanas y rompe con los estereotipos de género de las mujeres.

Una de sus creadoras es Nadia Fink, periodista y escritora argentina, se ha atrevido a hablar a las más pequeñas sobre la vida de otras mujeres, desde el feminismo, la perspectiva de género y en su propio lenguaje a través de una primera entrega que se enfoca en la pintora mexicana Frida Kahlo, la artista chilena Violeta Parra o la coronela boliviana Juana Azurduy, como algunas de las protagonistas de estas historias que ponen de relieve las obras y logros de todas ellas, y dejan atrás su vida romántica o sentimental.




El proyecto es una apuesta de la editorial infantil Chirimbote y se complementa con la colección Antihéroes, pensada para deconstruir la idea clásica del superhéroe fuerte y valiente que todos los niños quieren imitar.

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La colección se dirige a niños y niñas de entre 6 y 12 años, pero también se está utilizando en adolescentes que quieren aprender las biografías de estos personajes.

“Empezamos en enero de 2015 con Frida, queríamos mostrar historias de mujeres contadas para niñas, que era una parte que no estaba considerada para las infancias. Empezábamos a hablar desde el periodismo y las editoriales para gente adolescente y adulta, pero dejábamos las infancias para las grandes industrias”, dijo Fink en entrevista para el diario de la Educación.

Respecto a los criterios para elegir a las mujeres protagonistas de la colección se explicó que iniciaron con la idea de que todas fuesen latinoamericanas, “ya que los cuentos que leen las niñas vienen de contextos europeos y es bueno contarles su contexto latinoamericano, sus paisajes, sus colores, sus cuerpos, sus herencias y orígenes”. Otra, es que fueran mujeres comunes que hicieron cosas importantes.

“A veces nos preguntan: «¿Son feministas o no son feministas?». Bueno la mayoría de nuestras mujeres no se decían feministas, pero hicieron mucho y aportaron por el feminismo popular que estamos viviendo ahora”, señaló.

Los tipos de estereotipos que derriban los relatos consisten, básicamente, en aquellos relacionados con el  género por ese motivo, eliminan todo rastro de aquella mujer que vive esperando que la rescaten, cuidando su imagen y vestimenta, así como seguir una tradición familiar sin opción a elegir.

“Queríamos desandar estos estereotipos y en vez de decir que eso estaba mal, optamos por mostrar otras mujeres haciendo otro tipo de cosas”, señaló.

A consideración de Fink, los niños y niñas crecen, por un lado, con el tema de la belleza focalizada sólo en lo físico, una belleza que es inalcanzable.

“Una Barbie representa una modelo y unos estándares imposibles que tienen que ver con dedicarte todo el día al cuerpo, operarte, enfermarte o, incluso, mentir, porque después vemos que cuando sacan una foto a una modelo sin Photoshop y tiene celulitis se le viene el mundo abajo”.

Asimismo, el cómo en las fiestas de cumpleaños se disfraza a niñas de princesas y a niños de superhéroes es otra arista de análisis dado que los personajes de Disney sexualizan a las niñas.

“Una niña de ocho años no tiene formas –es regordeta o es plana–, pero no puede caber en un vestido de princesa que, además, es un dibujito animado y que tiene dimensiones irreales. Esas cinturas que no pueden existir; o el pelo necesariamente liso, porque rizado es como si fuera la antibelleza. Tiene que ver con poder ser a partir de lo imperfectas que somos y quererse como una es”.

En ese sentido, Fink precisó que a los niños se les enseña el ego y las niñas se les enseña la culpa.

“Ojalá que esto aporte y ayude para que las niñas crezcan con más cariño para sí mismas”, aseveró.

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De igual forma, la colección Antihéroesse pensó en cómo estos estereotipos también afectan a los niños porque les piden que sean fuertes, que se preparen para ser proveedores de su hogar, cubrir las expectativas, etc.

“Nos parecía importante plantear que en la historia de Latinoamérica hubo hombres que no eran superhéroes, que sus superpoderes pasaban por cosas más cotidianas y que, además, enfrentaron miedos, porque ser valiente no es no tener miedo, sino enfrentarlo. Hablámos de Cortázar, del Che Guevara, de Galeano…

Ambas colecciones se encuentran a la venta en librerías en Madrid y vía internet a través de Mercado Libre con un costo aproximado de 360 pesos.

 

 

 

 

Con información de El diario de la educación.