Diputado 501, por Antonio Tenorio Adame



Foto. bbc.com

Redaccion 30/05/2022   10:33 a. m. Opinion-






4T: ¿gobernar con sapiencia?

 

La elección de seis gobernadores este cinco de junio, plantea el dilema, ¿por quién votar?




Las encuestas señalan con seguridad el triunfo de Morena en Oaxaca, Hidalgo y Quintana Roo; en tanto que priva la incertidumbre en Tamaulipas y Durango, siendo Aguascalientes un estado donde la “Alianza : Va por México” hace sentir su arraigo. El PRI perderá su base territorial.

 

Por la negativa

La victoria servirá para el control territorial de los partidos vencedores. En tal virtud, los candidatos son presentados por los partidos políticos con el fin de que su popularidad atraiga el compromiso del voto público.

La guía del elector para decidir su voto son dos predominantes: El respaldo de las políticas públicas a favor de los sectores populares y la tendencia de las simpatías sociales que se expresan en las encuestas.

En ambas tendencias, apuntadas con anterioridad, se percibe el principio de apoyar a quien representa el poder. Así, Morena es el partido más favorecido, lo cual de confirmarse con los cómputos respectivos, registrará un nuevo mapa electoral.

El partido más afectado es el PRI, ya que de 21 gubernaturas que detentaba en 2020, ahora se espera se vea despojado de todas; el PRD perdió sus entidades emblemáticas: Michoacán, Tabasco, Ciudad de México; mientras que el PAN mantiene sus centros de poder en relativo equilibrio al perder solo dos de sus gobiernos estatales y quedar de 11 a 9 entidades gobernadas.El PRI se extingue con tendencia a desaparecer el próximo año.

Los candidatos a gobernadores del partido en el poder siempre disponen del plus de identidad con el máximo poder, con otra ventaja que a veces recibe, como es el cargo responsabilidad de ser Delegado del bienestar, o Secretario local de políticas publicas asistenciales; adesde ahí se ubican en la mira espectacular de ser conocidos por la población en general y los electores en especial.

 

Por la afirmativa

En México no existe una carrera profesional para alcanzar el grado de Gobernador, lo más parecido en la práctica es el transitar por puestos claves del gobierno local, uno es el Secretario de Gobierno y otro es la Presidencia de algún municipio, preferentemente la capital de estado, sin que sea garantía, como lo demuestra la defenestrada actuación de Mario Marín.

La denominada asociación civil, “Por un México seguro”, invita a que los candidatos transparenten sus propuestas a través de su portal, en relación a: lavado de dinero, prevención social de la delincuencia, trata de personas, tráfico de armas, procuración e impartición de justicia, entre otras más como drogas, reinserción social, derechos humanos, y vinculación con otros niveles de gobierno.

Su convocatoria no ha sido acogida lo suficiente, quizás por su inclinación parcializada. Por lo que cierra su llamado con la amonestación de considerar sus limitaciones con la falta de compromiso de los candidatos con la sociedad civil, desinterés de dialogar con los votantes, y absoluto desconocimiento como enfrentar los problemas de seguridad.

Cabe advertir, la seguridad no es el único problema a resolver, entre otros prioritarios destacan la hacienda pública, la promoción económica, etc,

Por supuesto, “México seguro” no incluye su carencia de confiabilidad como afectación a las asociaciones civiles. El método es factible cuando sea respondidos por organismos civiles bien acreditados como las Universidades publicas que gozan de un rango de confiabilidad reconocido.

Como también que las plataformas electorales de los partidos cubran adecuada y racionalmente estos temas como compromisos de Plan de Gobierno cuando alcancen a ganar en las urnas.

 

Para efectos constitucionales

Votar por candidatos con experiencia en cualquier nivel de gobierno significa que los partidos procuren formar esos cuadros con esmero, siempre que en las estructuras administrativas existan los “albergues”, o “incubadoras” de formación política, como ocurre en los Estados Unidos donde la Vicepresidencia se ubica como líder del Senado, desde donde adquiere una experiencia panorámica total, al grado de convertirse en potencial candidato a la Presidencia del país.

Por ahora se vota más por un partido que por un candidato, aunque a veces resulta que un magnifico candidato no es un buen mandatario.

El requisito dominante es el de la residencia por el cual se le otorga la confianza cívica del voto, al votar por una identidad similar al elector, aunque a veces se confunde con la popularidad resultado de la propaganda.

Como experiencia histórica excepcional se registra la del mejor presidente de México, Lázaro Cárdenas del Río, quien recorrió todos los escalafones administrativos del ejército, de la administración y del partido pero, sobre todo, fue un servidor leal a la nación.

Ese es el modelo de un buen gobernante a adoptar.

 

Lic. Antonio Tenorio Adame