Christie’s sigue subastando piezas prehispánicas



Redaccion 11/11/2021   08:17 a. m. Cultura-Museos






El viejo y recurrente método de mandar oficios y exhortos no tiene ningún efecto, sólo simula que se toman cartas en el asunto, opinó ayer el arqueólogo Leonardo López Luján respecto a la subasta de piezas prehispánicas que realizó con éxito la casa Christie’s de París, sin hacer el mínimo caso a las cartas de “enérgica protesta” enviadas por el gobierno de México ni a la campaña en redes sociales que lanzó la Secretaría de Cultura federal para suspender la venta.

La puja se realizó en tiempo y forma, con decenas de coleccionistas prestos a lanzar sus ofertas en pos de obras mayas, mixtecas, mexicas, huastecas o teotihuacanas que en total recaudaron más de 30 millones de euros. Incluso tuvieron comprador 11 de las 15 piezas consideradas falsas en el dictamen realizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).




En su cuenta de Twitter, López Luján, director del Proyecto Templo Mayor, comentó que la subasta de bienes culturales e históricos “es un cuento de nunca acabar, un problema complejo que se debería resolver con estrategias complejas”, a lo que uno de sus seguidores respondió: “la cancillería debiera tener, ya no una estrategia, sino un programa de gobierno bien diseñado, con miras a recuperar nuestro patrimonio en el extranjero; si se tienen que dar concesiones a cambio, que valgan la pena, adelante”.

Una pregunta rondó entre los usuarios de esa red social interesados y enojados por el tema: “¿qué podemos hacer como sociedad civil para ayudar a que este tipo de abusos no sigan sucediendo?” Mientras tanto, en París, en punto de las 4 de la tarde (9 de la mañana hora de México) comenzó sin contratiempos la subasta en la que una “importante hacha maya”, fechada entre los años 550-950 dC (lote 45) fue el objeto más caro, vendido en 692 mil euros, cuando lo estimado era 225 mil euros.

Según Christie’s, el origen de esa pieza es la Colección John A. Stokes, Nyack de Nueva York, luego pasó a una colección privada europea, “adquirida en 1970 y transmitida por herencia”.

En el análisis que realizó el INAH de las obras ofertadas, se describe a esta pieza como una “escultura antropomorfa elaborada en roca metamórfica mediante percusión, desgaste y pulido. Representa un personaje contorsionado que sostiene una serpiente en los brazos. Los rasgos de la pieza corresponden al estilo maya, es de manufactura prehispánica, procede de la región maya al sur de Mesoamérica y data del periodo clásico (200 al 600 dC). Por lo anterior, la pieza forma parte del patrimonio arqueológico de México”. Fue valuada por el instituto en 5 millones 285 mil 430 pesos.

Al concluir la puja parisina, la Secretaría de Relaciones Exteriores difundió un comunicado en el que, de nueva cuenta, “condenó enérgicamente” la comercialización de bienes prehispánicos.

En el aspecto legal resalta que la inmensa mayoría de las piezas ha llegado al mercado como resultado de actos ilícitos que implican redes clandestinas de distribución y tráfico. El trasiego de bienes culturales ocurre por medio de una compleja red que comúnmente se inicia con excavaciones clandestinas, continúa con el movimiento ilegal a través de fronteras internacionales y se concreta mediante una compra-venta amparada por la discreción del mercado negro, para finalmente buscar ser ‘legalizadas’ en subastas públicas”, añadió la cancillería.

 

La dependencia afirmó que el gobierno de México colabora con Francia “a fin de combatir el tráfico de bienes culturales por todos los medios a su alcance y de sensibilizar a las casas de subastas acerca del atentado histórico que cada una de estas ventas supone. Se espera que la disposición del gobierno francés resulte en la disminución de la comercialización de bienes culturales mexicanos en ese país”.

Sin embargo, como ayer se difundió en esta páginas, el presidente del Conseil des Ventes Volontaires (Consejo de Ventas Voluntarias, organismo creado en 2000 y el cual regula las subastas públicas), Henri Paul, considera que las peticiones que han hecho México y Guatemala de cancelar las pujas de arte prehispánico en Francia son “ilegales y contraproducentes para el mercado”.

Hasta la fecha, nadie ha podido impedir ninguna subasta programada este año en Francia. Para el 19 de noviembre se prevé otro remate en la casa Drouot, entre cuyas piezas destaca una urna funeraria zapo-teca procedente de la zona arqueológica de Monte Albán, Oaxaca.

Ayer, en Christie’s, los coleccionistas estuvieron muy activos, se arrebataban piezas con ofertas por teléfono y presenciales. Para el lote 58, anunciado como un “raro palanquín procedente de Guerrero”, fechado entre los años 300-100 aC, la puja fue intensa, aunque los especialistas del INAH señalaron en su dictamen que esta obra, que se adjudicó en 93 mil euros, es “un elemento elaborado en roca con las técnicas de tallado por percusión, desgaste por abrasión, pulido y ranurado. Por las características de forma y estilo que se observan en la imagen, podemos determinar que se trata de una pieza de reciente manufactura, la cual recrea algunos rasgos de piezas elaboradas por la cultura arqueológica mezcala”, y por lo tanto, no pertenece al patrimonio de la nación.

La filial de Christie’s en París subastó un total de 72 piezas. Sólo 15 artículos del catálogo Arte precolombino y obras maestras taínas de la colección de artes Fiore no se lograron vender.

 

Mónica Mateos-Vega | La Jornada.