#DesdeLaAcademia



Verónica Zárate Toscano 14/09/2021   05:28 p. m. Opinion-






“Murió por la patria”

 

Así como el suelo patrio se regó con la sangre de los que murieron defendiéndolo, así se ha cubierto de monumentos para recordar a esos héroes.




Hay una añeja discusión sobre si existieron o no los niños héroes, si fueron una leyenda o una verdad. La primera conmemoración fue en 1871, organizada por la Asociación del Colegio Militar, de la que formaba parte el escritor José T. Cuéllar. Enrique Plasencia ha estudiado “cómo un conjunto de hechos históricos se va transformando en un mito [y] la manera en que éste es utilizado para diversos fines y para la justificación de distintas políticas”. Tras hacer un detallado recuento considera que “el hecho histórico necesita ser reformulado para convertirse en mito” y que esto sucedió con los niños héroes.

Independientemente de la discusión que sigue vigente, después de una zambullida en las páginas del doctor google, voy a compartirles algunas imágenes de cómo los han inmortalizado en piedra, mármol, metal, en algunas latitudes del país. Porque nosotros los chilangos ya estamos acostumbrados a su monumento, al que llamamos los “espárragos”, al pie del Castillo de Chapultepec donde, año con año, escuchamos sus nombres cuando se pasa la lista de honor: “Del Heroico Colegio Militar, teniente Juan de la Barreda; cadete Juan Escutia; cadete Agustín Melgar; cadete Vicente Suárez; cadete Fernando Montes de Oca; cadete Francisco Márquez”. Y a continuación, los asistentes a la ceremonia repiten “Murió por la patria”.

La ceremonia tiene eco, por ejemplo, al pie de su monumento en Ciudad Juárez, que aparece en la primera imagen, con la representación de los seis adolescentes combatientes. A continuación, en la Glorieta de los Niños Héroes en Guadalajara, se les ve a todos bajo la bandera. En Monterrey se les representa también a los seis con bandera y fusiles. En Querétaro se erigió una columna coronada por un águila mientras que en Irapuato también es un águila, pero el pilar es rectangular. Finalmente, el de Coatzacoalcos es una combinación de un pilar con un águila, pero rodeado, como el de la capital del país, de seis columnas –que parecen velitas de cumpleaños- con el nombre de cada uno.

Así que lejos ha quedado ese proyecto -de hace casi treinta años- de desaparecerlos de los libros de texto. Yo tuve en su momento una calcomanía que preguntaba: “¿quién mató a los niños héroes? Y la respuesta era: “la SEP”. Estos adolescentes no han sido cuestionados en el actual régimen así que todavía podremos seguir gritando “murió por la patria”, aunque hay muchos más que también lo han hecho…



Verónica Zárate Toscano

Doctora en Historia por El Colegio de México. Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores. Desde sus primeras investigaciones ha abordado el estudio de la prensa en el periodo de la Independencia, tanto en México como en España. De igual manera se ha interesado por la historia de las mentalidades y de la vida cotidiana. Profesora–investigadora del Instituto Mora.

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