#DesdeLaAcademia



Verónica Zárate Toscano 06/03/2021   08:49 a. m. Opinion-






Frente a la pantalla


Hoy toca hablar de las actividades escolares y académicas en línea. He impartido 6 de 17 clases en el doctorado, un seminario de tesis con 8 alumnos y ha sido toda una experiencia, … y lo que falta.

Sí, es cansado el sistema. Es más, he leído que existe un algo llamado “Fatiga por zoom” que provoca cansancio, hastío, aburrimiento. Y es que claro, para todos los que estamos frente a una pantallita podemos experimentar una dificultad para concentrarnos, irritabilidad, dolor de cabeza, cansancio ocular. Y, si no estamos debidamente sentaditos, en silla cómoda, con buena luz, resulta peor. Por supuesto que es más fácil poder comer y beber frente a la computadora. Algunos son más prudentes y apagan la cámara, otros lo hacen abiertamente.




Y ahí está otro problema: cuando se habla en público, pues eso, hay público que recibe las palabras, reacciona, motiva, retroalimenta. Pero cuando, para evitar mayores problemas de conexión, se pide a los asistentes que cierren las cámaras, lo único que se ve son unos cuadritos negros con unas letras blancas -el nombre- o una foto -si son simpáticos- y la verdad no es estimulante hablar así.

Además, hay que encontrar la forma de mantener entretenidos a los alumnos, aunque en ocasiones quien se entretiene es la profesora cuando el gato se pasea frente a la pantalla, o el perro demanda atención al alumno. Con este asunto y con la transformación que va teniendo el profesor con el paso del tiempo, se han hecho simpáticos memes que las retratan.

Y también hay que pensar en la relación que se puede establecer entre un director de tesis o tutor y su asesorado. Por un lado, si el profe es un poco obsesivo y cree en lo que le prometen los alumnos, puede eternizarse esperando que le lleguen las tareas, reportes, avances, capítulos. Y por otro, entre los estudiantes circula la creencia de que se nos puede ocurrir, a deshoras, enviar un correo o mensaje con correcciones a los textos.

Además, hay que pensar que este sistema también se ha generalizado para las graduaciones de los alumnos. La semana pasada, sin ir más lejos, los estudiantes de la quinta generación de la licenciatura del Mora tuvieron su “ceremonia de graduación”, a la que asistieron los alumnos, sus familiares, amigos y profes. Hubo videos y discursos todo en pantallitas, y hasta les hicieron un montaje con sus retratos como “foto de generación”.

Al menos ellos sí conocieron las instalaciones del Mora y convivieron en los salones por varios semestres. En cambio, algunos de mis alumnos de doctorado solo se han visto por pantallita y no han pisado la sede de la institución donde “estudian” y cuando se han llegado a organizar para “chelear”, lo hacen también por zoom…

Espero que llegue el momento en que puedan hacer vida estudiantil presencial, aunque sea con cubrebocas y mamparas acrílicas, como parece vislumbrarse que puede ser el regreso a clases presenciales… pero por mientras, sigamos cuidándonos, aunque veamos la vida de cuadritos por culpa del bicho…



Verónica Zárate Toscano

Doctora en Historia por El Colegio de México. Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores. Desde sus primeras investigaciones ha abordado el estudio de la prensa en el periodo de la Independencia, tanto en México como en España. De igual manera se ha interesado por la historia de las mentalidades y de la vida cotidiana. Profesora–investigadora del Instituto Mora.

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