#DesdeLaAcademia



Verónica Zárate Toscano 18/02/2021   09:53 p. m. Opinion-






Violeta Dávalos

 

Era el 7 de octubre de 2018, miércoles por la tarde, cuando mi marido y yo entramos por la puerta grande a Bellas Artes.




Apresurados, nos instalamos en privilegiadas butacas en la planta baja de la sala principal. Se presentaba Stiffelio de Giuseppe Verdi, bajo la dirección de Felix Krieger, con Luis Chapa como Stiffelio y Violeta Dávalos como Lina. Era mi oportunidad de escucharla nuevamente en vivo, en directo, a todo color y a todo sonido.

La admiraba a través de la grabación de la ópera Ildegonda de Melesio Morales, que interpretó bajo la batuta de Fernando Lozano en el estreno del Teatro de las Artes del Centro Nacional de las Artes el 24 de noviembre de 1994.

De la recuperación de la partitura se encargaron Aurea Maya y Eugenio Delgado. El 16 de mayo de 2002 asistí a un homenaje a Melesio Morales en Bellas Artes y se interpretaron, en versión de concierto, Ildegonda y Anita, también de Melesio Morales, y en esa gala homenaje participó Violeta Dávalos. Cinco lustros separaban el estreno de Ildegonda de la presentación de Stiffelio y la potencia de la voz seguía presente, había madurado y su presencia escénica seguía siendo imponente en el papel de la esposa infiel de un sacerdote protestante que al final recibe el perdón.

Al terminar la representación, durante los aplausos y agradecimientos, las cámaras de muchos de nosotros salieron a relucir y captamos estas imágenes que ahora compartimos y valoramos. Y es que justamente hoy por la mañana recibí la triste noticia de la repentina muerte de Violeta Dávalos a sus 51 años. Esta gran soprano mexicana, además de Ildegonda, interpretó a Mimi en la Bohème, a Cio Cio en Madama Butterfly y Tosca, todas de Giacomo Puccini.

Fue una joven Aida, en la ópera de Giuseppe Verdi cuando se presentó, con todo y camellos, en el Palacio de los Deportes en 1993. Fue también Salud, en La vida breve de Manuel de Falla, Nedda en Pagliacci de Ruggero Leoncavallo, Santuzza en Cavalleria Rusticana de Pietro Mascagni y unos cuantos papeles más. Pero siempre dio mucha importancia a los autores mexicanos pues, además de la Ildegonda de Melesio Morales, interpretó a Coyuva en la ópera Tata Vasco de Miguel Bernal Jiménez. Y otra de sus interpretaciones inolvidables fue como la princesa Atzimba en la ópera de Ricardo Castro que Bellas Artes ha puesto en streaming para que podamos disfrutarla a través de YouTube.

 

 

A partir de hoy, Violeta Dávalos canta en el coro celestial, pero en la tierra ha dejado muy buenos recuerdos y admiradores.



Verónica Zárate Toscano

Doctora en Historia por El Colegio de México. Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores. Desde sus primeras investigaciones ha abordado el estudio de la prensa en el periodo de la Independencia, tanto en México como en España. De igual manera se ha interesado por la historia de las mentalidades y de la vida cotidiana. Profesora–investigadora del Instituto Mora.

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