La República de las letras, por Humberto Musacchio



Foto: eleconomista.com.mx

Humberto Musacchio 29/12/2020   12:00 a. m. Opinion-






En la feria de tijeretazos, a Educal le tumbaron 17 millones, lo que afectará la distribución de libros y evitará pagar oportunamente a las editoriales

_______________________________________________

 




Menos dinero para cultura

Triste pinta el panorama para la cultura en 2021. Contra múltiples opiniones, el gobierno federal se empeña en favorecer con dos mil millones al Nuevo Chapultepec, una obra ostentosa y prescindible, mientras se reduce a menos que lo indispensable a instituciones más sólidas y prestigiosas. El INAH, con decenas de veces más responsabilidades, tendrá solamente 3 mil 820 millones, 98 millones menos que en 2020, pese al abandono en que están sitios y zonas arqueológicas. A Bellas Artes, que ya sufría penurias sin cuento, ahora le rebanan 53 millones. Peor le fue a la Dirección General de Vinculación Cultural, que de 709 millones que recibió en 2020 pasa a tener menos de cien millones en 2021.

En la feria de tijeretazos, a Educal le tumbaron 17 millones, lo que afectará la distribución de libros y evitará pagar oportunamente a las editoriales. Nefastísimo también es el recorte al Canal 22, que de 150 millones que tenía le han dejado 130, veinte millones menos, lo que impedirá impulsar proyectos de producción y obligará a repetir programas ya vistos o limosnear a las televisoras comerciales películas y otros materiales. El maltrato a los medios públicos representa un altísimo riesgo para el gobierno actual, pues las lealtades de los electores deben alimentarse con información veraz y oportuna, con una labor sistemática e inteligente de educación política. Las lealtades electorales suelen ser pasajeras, sobre todo cuando no se cumple a la ciudadanía la promesa de una vida mejor. ¿Y la señora Frausto? Bien, gracias, celebrando el desprecio por la cultura que está obligada a defender.

 

Sonia Amelio y sus crótalos

Entrevistada por la querida Elena Poniatowska (La Jornada, 27/XII/20), la crotalista Sonia Amelio dice de Luis de la Hidalga, quien fuera su marido, que lo conoció cuando él era director de Asuntos Culturales de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Se conocieron, se enamoraron y él, cuenta en la entrevista, “me envió a todos los países del mundo, a los escenarios más afamados. Hice todas las giras posibles”, dice la beneficiaria de tanta generosidad, quien agrega: “por él fui a toda Europa a bailar… En todas las grandes capitales del mundo me prorrogaban mis funciones de cuatro a 55”. Celebra doña Sonia que su cónyuge la “haya escogido para estar en Moscú en 18 ocasiones…”. En fin, una bella historia de amor, lástima que hoy se le llame tráfico de influencias, uso indebido de recursos públicos, prevaricato, conflicto de interés, aprovechamiento del servicio público y nepotismo.

 

Cuartoscuro, de colección

Cuartoscuro, la excelente revista de fotografía que dirige Pedro Valtierra, cierra el año con un número de colección. Destacan las fotos de aves, insectos  y otros fenómenos de la naturaleza, bajo la firma de Tamara Blázquez; el dossier de Cristian Sarmiento sobre los saharauis —tema que hace casi 40 años trabajó espléndidamente el propio Valtierra—, de quien aparecen tres gráficas con su sello de excelencia, las que anuncian una exposición en la Casa de la Ciudad y el Viento de su amado Fresnillo; y el reportaje sobre los rarámuri del que forma parte la muy excelente toma de una abuela con su nieto, retrato que es magia pura de la fotógrafa Seila Montes.

 

Santos para encomendarse

En estos días de pandemia, crisis económica profunda, desempleo y falta de dinero, para combatir el desánimo, incluso, la depresión profunda, conviene recordar al gremio intelectual a quién se puede pedir ayuda: los escritores, a Santa Lucía; los poetas, a San Caedmon y San Columbano; los músicos a Santa Cecilia; los redactores y tratantes de arte a El Divino Juan; a Francisco de Sales los autores, escritores, periodistas y prensa católica; y si el salobre Panchito falla, queda Juan Bosco, que también es el santo de los redactores.

 

 



Humberto Musacchio

Ejerce el periodismo desde 1969. Fue jefe de las secciones culturales del El Universal y Unomásuno, y jefe de redacción de este último diario; subdirector de La Jornada, director de Comala, suplemento cultural de El Financiero, y director de las revistas Kiosco y Mira. Es autor de tres libros de crónicas: Ciudad quebrada (1985), Hojas del tiempo (1993) y Urbe fugitiva (2002), así como del Diccionario enciclopédico de México, apareció en cuatro t...Leer más

Publicaciones recomendadas