De Tae Kwon Do y más, con SBN Yuri LópezGallo



Yuri LópezGallo 03/06/2020   11:53 a. m. Opinion-






Somos Doyang, no gimnasios


Una de las máximas del derecho es que para un particular todo lo que no está expresamente prohibido está permitido, en México las escuelas de artes marciales vivimos en un área gris de la ley, ya que no existe un ordenamiento especial donde se regulen nuestras actividades, para las autoridades locales somos un “establecimiento mercantil” y las leyes al respecto son las que nos aplican y para tal efecto nos agrupan en la categoría de gimnasios. Así las regulaciones que debemos cumplir no se acercan a la realidad de nuestra práctica.

De entrada las escuelas de artes marciales son “ESCUELAS,” por lo tanto su principal objetivo a diferencia de los gimnasios es la enseñanza, esto por si mismo crea un valor agregado a nuestra función social, ya que además de ser promotores de la activación física inherente a la práctica de las artes marciales, los valores como el respeto, la honestidad, la bondad, la responsabilidad y la perseverancia (solo por mencionar algunos) son una constante en la enseñanza de estas escuelas.




Es importante destacar que aunado a lo anterior la práctica sistemática de las artes marciales genera beneficios físicos en las personas que las practican, permite tener una mejor capacidad cardio respiratoria, además de fortalecer el sistema inmunológico de los alumnos, esto sin contar que la práctica del deporte genera endorfinas, las cuales sirven para ayudar a la salud mental de las personas, lo que hoy ante un escenario tan complicado, se vuelve vital, no olvidemos que los expertos nos advierten de una posible epidemia de depresiones debido a todos los problemas actuales.

Otro elemento que nos aleja de los gimnasios, es que a diferencia de estos últimos, el uso del equipo en las artes marciales es personal y la práctica puede realizarse a sana distancia, al contrario de lo que puede pensarse, la práctica del arte marcial puede ser realizada sin la necesidad de un compañero pero es necesario estar siempre bajo la mirada atenta de un maestro que deberá ser muy cuidadoso en mantener una aplicación estricta y llevar a cabo el protocolo que las autoridades de salud determinen como el óptimo.

Las franjas horarias y el nivel de afluencia son otra gran diferencia entre los gimnasios y las escuela de arte marcial, las experiencias internacionales nos ayudan a observar que una práctica cuidadosa evita que las escuelas se conviertan en focos de infección al dividir las clases y permitir una ligera afluencia por cada clase se logra que los alumnos obtengan los beneficios de la práctica, que las familias que depende de estos negocios generalmente familiares obtengan su sustento y todo esto de manera segura.

Por lo anterior los dueños, los empleados, los alumnos y los padres de familia que componemos a este gremio hacemos un respetuoso pero enérgico llamado a las autoridades para que se analice nuestro caso de manera particular. Todos hemos sido testigos de las grandes filas para comprar pizzas el día del niño, de las aglomeraciones para comprar pasteles el día de las madres y de los vergonzosos tumultos que se formaron ¡para comprar CERVEZA! ¿No es moralmente necesario darnos la oportunidad de servir y de allegarnos nuestro sustento de una manera segura?

Un país que cierra sus escuelas pero permite la venta libre de cervezas y alcohol ¿puede esperar que sus ciudadanos sean responsables? De verdad alguien se sorprende de los altos índices de movilidad en una sociedad donde desafortunadamente los valores están siendo rápidamente remplazados y que hace a un lado de manera tajante a actores sociales como las escuelas de artes marciales que realizan una importante labor en recuperar esos valores.

Los restaurantes y los cines abrirán al 30% de su capacidad ¿alguien en su sano juicio puede dudar que el 30% de la capacidad de un cine supera por mucho el número de personas de un dojang promedio al 100% de su capacidad?

Las escuelas de arte marcial no somos gimnasios y por tanto podríamos no aceptar la categorización de gimnasios, sin embargo la responsabilidad nos mueve más que otra cosa y acataremos las disposiciones de la autoridad, sin  embargo no es justo ni correcto que no se nos otorgue un trato adecuado a nuestra realidad.

Las escuelas de artes marciales son otro de los especímenes en peligro de extinción gracias a esta pandemia, pero aún podemos salvarnos.



Yuri LópezGallo

Licenciado en mercadotecnia por azar, especialista en publicidad por una beca, maestro en Administración porque ¿por qué no? , Doctorando en Educación por terquedad, Cinta Negra 6to Dan en Taekwondo por voluntad y crossfitero solo por gusto…

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