#Letraygarabato, por Zopilote



Zoe Granados 30/04/2020   08:07 a. m. Opinion-






Fabrica de gordos


Ha pasado ya un mes que la cuarentena inició en México y hace unos días comenzó la fase 3 de la pandemia, donde el número de contagios toma un ritmo acelerado y de seguir así, el servicio médico llegará en las próximas semanas a su capacidad hospitalaria.

En las primeras conferencias, mucho antes de la cuarentena, el subsecretario Hugo López-Gatell declaró que el pronóstico de contagios que calculaba la secretaría de salud era del 70% de la población en el territorio mexicano, por lo que sin importar edad y clase social, todos estamos vulnerables a contraer el virus. Por ello, mientras no exista una vacuna, debemos mantener distancia con los demás y evitar la propagación del virus.




Otro asunto son los decesos por el coronavirus, se ha dicho que a pesar de tener un nivel alto de propagación no es necesariamente mortal, la mayoría de los fallecimientos que se registran provienen de la población mayor de 60 años de edad y sujetos que padecían problemas respiratorios, cardiovasculares o tenían su sistema inmune delicado (ejemplo de este problema son aquellos que padecen cancer o VIH). Llama mi atención que paises con una expectativa de vida larga como Italia y España sea donde los casos de muerte son altos. Otro caso es el de los Estados Unidos, en el que las regiones con mayores muertes son aquellas donde el estilo de vida crea estrés y un mal cuidado de la salud.

Pero esto no quiere decir que no afecte a otras regiones, como en el caso de México, que ocupa los primeros lugares en diabetes y obesidad, enfermedades que afectan en la salud y dejan al cuerpo sin protección del virus y libre para debilitar distintos órganos vitales.

En nuestro país no ha habido un control en los alimentos procesados y altos en azúcar que se consumen a diario porque se encuentran al alcance de todas las comunidades. Las empresas que producen esta comida chatarra no han sido regularizadas ni limitadas y, ahora que se pide a la sociedad mantenerse en resguardo, es cuando el capital de estas corporaciones crecerá porque es más sencillo ir por una sopa instantanea, galletas o frituras que conseguir alimentos naturales, bajos en azúcar, perecederos y que a veces no entran el presupuesto familiar.

Es grave que las instituciones de salud responsables lleguen tarde a la batalla contra las empresas de alimentos procesados que, a fin de obtener ingresos, ponen en riesgo la salud pública. En este momento que se atraviesa la pandemia es crítico darse cuenta que las muertes por coronavirus en el país, en su mayoria, son producto de una mala salud, muchas a causa de la diabetes y la obesidad. No es tarde para ponerle un freno a estas empresas de alimentos chatarra y como individuos preocuparnos por nuestra salud y la de la sociedad.

 



Zoe Granados

Pasante en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Monero ilustrador. Participa como locutor en el programa de radio "Aquelarre de la historia" que se transmite en el FARO de Indios Verdes. Colabora como editor en el proyecto "Voz andante. Cultura y recreación". Sus pasatiempos son dibujar, viajar y la buena comida. Le gusta participar en distintos proyectos de difusión de la historia. ...Leer más

Publicaciones recomendadas