ARTESANÍA POLÍTICA, por Jorge Luis Oliva



Jorge Luis Oliva 27/03/2020   03:46 p. m. Opinion-






La crisis de la crisis


La historia no sirve de nada. Es esta una sentencia fuerte, sentencia que bien se ajusta de a diario en el M
éxico de hoy. Y es que pareciese que no entendemos y no aprendemos de las experiencias anteriores, vamos pues con un permanente letargo que nos sostiene y nos retrasa en el entender que debemos forjar como nación, pero que paradójicamente nos forma como nación, es decir, constituimos una especie de dialéctica hegeliana que encuentra su síntesis en el sincretismo y en la espera de  algo que nos ilumine de pronto y para siempre.

¿Alguien recuerda la influenza H1N1? ¿Recuerdan cuando fue? Era 2009 y el mundo amaneció con la noticia de que en México surgió una gripe que era implacable con el cuerpo del portador, sus ganas se esfumaban de inmediato y bueno, no tardo en extenderse por el mundo y hacer de las suyas, en aquel entonces ¿Otrora próspero? Se tomaron las medidas necesarias para contener el brote, nadie salía de casa, la cuarentena se abrazó al caminar de la nación y no hubo de otra, esperar y tener cuidado, atender indicaciones y esperar. La cosa es que este brote cobró sus vidas, se controló y se fue, en términos marxistas y como una mala broma, sus contradicciones históricas terminaron por dejarlo en el olvido tras la revolución proletaria encarnada en una vacuna.




Hoy, una década después y como una gran carcajada de la vida, el mundo se enfrenta a una nueva epidemia, una nueva gripe nos inunda y nos asusta, pero no viene sola, o al menos eso parece, este nuevo padecimiento se acomoda tranquilamente en una guerra comercial entre las grandes potencias del orbe y la profundiza, parece pues que detrás de todo esto está el capitalismo, parece pues, que siempre lo estuvo, y nosotros como viles títeres bailamos al son de la señal. ¡No! Ya, de verdad, este contexto es el caldo de cultivo perfecto para que la selección natural haga su trabajo, evolución le llaman.

Pereciera pues que, viendo las barbas de tu vecino recortar...

Pero no, México y sus dirigentes ven otra cosa, ignorando por completo las experiencias de los países que han controlado la pandemia, de verdad es importante cuestionar constantemente el porqué de ese actuar tan timorato y tan vale madre de parte de nuestras autoridades, aquí parece que no pasa nada, que vivimos inmunes por acción de una fuerza moral que nos inunda y que se representa con la forma de un protector escapulario a la voz de un deténte fuerza del mal.

Yo no sé si esto es una broma o si no se dan cuenta que en estos momentos sus juegos en los que la derecha acusa a la izquierda y la izquierda a la derecha de ser el causante de la desestabilización, en realidad solo ocasiona más desestabilización, y es que las declaraciones del Presidente han sido variopintas y curiosas pero en absoluto nada serias; y ahí va, contraviniendo las recomendaciones que ellos mismos hacen a la población, abrazando y besando a diestra y siniestra, como una rockstar pues, dejándose apapachar por sus fans y él entregándose al público. Pero es que no debemos olvidar que su fuerza moral le hace inmune.


 

Es preocupante que esta administración se dedique a cuidar una imagen que ellos creen que tienen y que no lleven a cabo acciones concretas que arrojen un poco de la esperanza que dicen encarnar, vamos de crisis en crisis creyendo que no estamos en crisis, esbozando otros datos que se acomodan a su visión de paralaje, pretenden dar tranquilidad negando la intranquilidad, juegan entonces al sí no te veo no existes.

En una especie de rompimiento amoroso, este gobierno se encuentra en una fase de negación que no quiere dejar, parece que no quisiera avanzar a la aceptación de manera premeditada, pues este paso significaría dejar de poner pretextos y dejar la autocomplacencia a un lado (si a estas alturas usted conoce un buen profesional e la salud mental, por favor, pásenos el contacto).

Entonces hoy en el país tenemos una crisis sanitaria que nos distrae de la crisis económica que no se ha ido y que después de la curva natural de toda epidemia continuará ahí, observándonos y riendo plácidamente, el planeta está en recesión a causa de la guerra comercial y profundizada por la pandemia, pero aquí gozamos de otros datos, de otra realidad que nada se corresponde con lo que esos otros nos quieren mostrar, básicamente no entendemos que no entendemos.

No parece pues tener salida este asunto, entre la paranoia y la inoperancia gubernamental nos vamos entendiendo nos vamos forzando a entender este acontecer, este cotidiano displicente e inconsciente de sí mismo. Tendrémos que salir de esta crisis fortalecidos quizá, pero tenemos que aprovechar este tiempo para entender la crisis que viene detrás de la crisis, sin sentarnos a esperar a Godot.

En la población no solamente la paranoia es clara ya es el pan de cada día, también la incertidumbre de una información que fluye de constante, en comparación con las acciones que deberían estar emprendiendo ya, hasta el momento son algunos los que están en cuarentena, la actividad económica respira de apenas, tratando de continuar con la afluencia de quienes aún acudimos a nuestros centros de trabajo. Ellos argumentan que aún no es necesario suspende actividades porque no estamos en la fase 3 donde la epidemia ya no es generalizada, esto teniendo en cuenta que a día de hoy pasan los 200 infectados y dos en la cuenta de los fallecidos.

Ese tipo de situaciones son las que me hacen pensar que la tranquilidad de la administración de AMLO es peligrosa, sin ánimo de echar leña al fuego de los que creen que esto es una gran conspiración orquestada por derechas golpistas, se debe entender que esa aparente tranquilidad es en realidad un nulo conocimiento del manejo de crisis, a estas alturas ya no es premeditado que se  administre un aparente caos, y mucho menos que se argumenten otros datos.

Se hace necesario un actuar concreto y rápido que si se corresponda con la realidad fuera del aparente realismo mágico que esgrime el presidente en cada conferencia mañanera para salir del paso. Seriedad es lo que se necesita para atender esta crisis no un show que parece dirigido por Enrique Segoviano.

¡No! Aún no se dan cuenta que esta es la crisis de la crisis, que para lograr salir de este hoyo en el que parece que nos hundimos más se necesita pragmatismo y no fantasía, se necesitan políticas claras que ataquen los problemas de la nación de manera directa, sin paliativos y sin dádivas, que se necesita una figura presidencial fuerte y que acepte cabalmente que se equivoca, con suficiente tiempo para corregir.

La verdad es que a estas alturas pocas son las palabras que tengo para describir esta increíble historia, me queda poca elocuencia para escribir y pocas ganas de creer, pareciera que estoy dando vueltas sin un sentido digno o claro, pero es que no puedo lograr ordenar del todo una idea clara para poder explicarles lo que el Presidente quiso decir, este país Berton no me deja, por mas que miro la pintura no la entiendo.

Hoy esta columna es más una especie de catarsis corta que un análisis o una crítica, así que disculpará el uso de este espacio para darle salida a mi estrés e incredulidad, a mi capacidad de asombro, hoy quiero simplemente sentarme un rato a mirar con más atención.

Entre tanto y tanto, vamos a guardarnos, vamos a cuidarnos, esperemos y que la crisis nos agarre confesados.



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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