ARTESANÍA POLÍTICA, por Jorge Luis Oliva



Foto: informefinestra.mx

Jorge Luis Oliva 04/06/2019   12:28 p. m. Opinion-






 

Paracetamol para el IMSS, crónica de una ruptura

 




La Administración Pública, ese gran conjunto de Instituciones que personifican al gobierno y la encargada de generar las condiciones de gobernabilidad y gobernanza estas últimas semanas ha tenido constante movimiento, y también ha estado mostrándonos una ruptura que parece profundizarse, convirtiéndose así en el signo de esta 4T.

Resulta que administrar no es ahorrar, administrar es utilizar de manera eficiente y eficaz los recursos con los que se cuenta, con la finalidad última de establecer relaciones sanas y productivas entre los miembros que integran una sociedad u organización. Ahí está pues el mayor error y el mayor riesgo de la 4T, ahorrar solo por ahorrar, incluso de manera indiscriminada no ayuda a mantener un equilibrio sano, al contrario, da pie a que la duda se presente y la incertidumbre en la economía no es precisamente el motor del desarrollo.

De inmediato esto me hace volver sobre aquel punto expuesto en otro análisis: ellos no han entendido que en este momento son gobierno y no oposición. Desde su posición egocéntrica han tomado decisiones basados en una especie de sabiduría milenaria omnisciente y todo poderosa.

Cuánta razón tenía Antonio Gramsci al decirnos que la izquierda nos habla tanto del cambio que cuando llega, la izquierda le teme.

Si en este contexto histórico-político-social del país se está pensando que ahorrar es una solución viable para evitar una crisis que ya tienen encima, debo decirles sin temor a equivocarme que ya no estamos en los tiempos donde se administraba la paz social. ¡Carajo! Tienen un país profundamente herido y la mejor idea que tienen es recortar presupuesto sin análisis que sustenten dichos recortes, desmantelando así, de a poco, la operatividad del gobierno y su capacidad para mantener el poco tejido social que queda.

Pero ahí no acaba este cuento, hace unos pocos días la nación amaneció con lo que se constituye la primera renuncia del gabinete del Presidente Andrés Manuel; el Director del Instituto Mexicano del Seguro Social había presentado ante el Consejo técnico de la mencionada Institución su carta de renuncia, una carta que a la lectura se muestra reveladora y con grandes posibilidades de cimbrar el edificio administrativo de esta 4T.

 

Germán Martínez. Foto: indicadorpolitico.mx

 

El hoy exdirector del IMSS soltó una bomba al pararnos frente a una realidad que ya sabíamos pero que como en todo proceso psicológico negábamos rotundamente, pero no, es nuestro deber afrontar esta situación, el Sistema de Salud del país está colapsando, por lo tanto, nos toca exigir soluciones prontas a este asunto que no signifiquen ahorrar más y recortar más de otros programas que han sido los garantes de derechos donde el Gobierno ha sido omiso.

Y como les digo, la carta es reveladora, a grandes rasgos acusa injerencia indebida y malos manejos en la entrega de un recurso importante para las funciones fundamentales del Instituto, no sin antes puntualizar que agotó toda vía institucional para la solución de este conflicto interno entre dependencias sin recibir respuesta.

Tras esta acusación estamos obligados a preguntarnos por los motivos y la fundamentación, sobre todo tratándose de la institución de la que se trata.

Pues para sorpresa nuestra y por la mala costumbre que tenemos de no leer el Diario Oficial de la Federación, se publicó en él el año pasado una reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública que otorga a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público facultades para tomar decisiones en la asignación de presupuesto destinado a la adquisición de bienes o servicios, con esta reforma toda adquisición deberá en teoría ser aprobada por esta secretaría, dicho en otras palabras, la SHCP, es ahora el órgano regulador del gasto sin importar si estamos hablando de Entidades Paraestatales.

Por eso es que bajo este artilugio legaloide se decidió mantener bajo resguardo un recurso que ya se encontraba comprometido y de vital importancia para la vida de esta Institución y para la de los mexicanos.

Lo que ellos no ven, o simplemente no quieren ver es que en casos como estos, una acción de esa índole conlleva una responsabilidad moral y ética. Todo parecía claro, o por lo menos así lo entendíamos, es un asunto de vida o muerte, son poco más de 50 millones de derechohabientes los que se encuentran en una permanente incertidumbre por saber si existirán más allá de este pleito interno y vacío entre las Instituciones que en teoría deben garantizar estabilidad económica y social.

Hay que decirlo con todas sus letras, esta mala decisión es una afrenta directa al corazón de la nación. Es simple, si se muere el IMSS, se muere el país, así, de ese tamaño, de esa dimensión es la consecuencia de mal administrar lo que siempre debe estar sano.

Tienen razón, existe demasiada corrupción y poca profesionalización en esa y otras dependencias del gobierno, es un mal que caracteriza a todos, se ha convertido pues, en una manera de gobernar, es ya normal la corrupción como motor del desarrollo, sin embargo, y pese a lo que muchos analistas digan, no se combate a la corrupción con ahorro, se combate con educación y cambio de paradigma social sobre el desarrollo, un poco de justa distribución del ingreso, crear las condiciones necesarias para fortalecer el tejido social, Gobernar pues.

Por eso es que aquella sentencia dejada por el exdirector nos señala la llaga y nos lastima, pues nos planta en el lugar y contexto correcto donde la nación está parada.

 

“Ahorrar y controlar en exceso el gasto en salud es inhumano”

 

Cuando esto hizo temblar las estructuras gubernamentales, ellos sabían que debían ser rápidos al actuar sobre este asunto, y lo fueron. Hicieron pública una lista que con anterioridad se había pedido y que extrañamente en ese momento fue necesario mostrar; hablo de aquella famosa lista de los “maiceados”

Fuera de suspicacias y conspiraciones sin base, el movimiento fue inteligente, ganaron el tiempo suficiente para reagruparse y reorganizarse. Sin embargo, el daño ya estaba hecho, la falta de comunicación interna era evidente y la inoperatividad gubernamental se mostraba de manera más frontal y evidente.

 

Foto: noticiasdelsoldelalaguna.com.mx

 

Desde esta óptica, es complicado despegar la mirada de un asunto así, pese a los esfuerzos por tratar de verde eficientes y expeditos solo lograron profundizar su derrota, derrota que se ha venido reflejando en la falta de confianza del ciudadano frente a las decisiones tomadas por su Gobierno, comienzan a no verse representados.

Pero bueno, al mal paso darle prisa, hoy, ya con nuevo director, los retos son grandes y lo sabe, por eso sería estúpido de la línea que seguramente le marcaron con respecto a su actuar en la Institución, lo urgente es resolver a costa de lo que sea –volviendo a la filosofía del salir del paso sin privilegiar la administración del recurso-.

La cosa tomará su camino natural, dando por hecho que las cosas en el Sistema de Salud mejoraran tras recetarle un poco de paracetamol.

En otros asuntos: AMLO pierde el enfoque, en lugar de administrar y gobernar, con su actuar lanza sus huestes a la mitad del mandato, ese lugar en el tiempo donde nos tocará evaluarlo a conciencia y decidir si se queda o se va, esto, sin entender que la desbandada que se le está presentando y que seguramente seguirá presentándose se debe a que no ha entendido aquella máxima de Max Weber que reza:

 

“El poder no lo ostenta el Político, lo ostenta el que administra”

 

Pero bueno, no todo está mal, debemos alegrarnos porque pese a los errores, a las luces y las sombras, ya tenemos el rostro que necesitábamos para visibilizar la corrupción. El señor Lozoya ha tomado ese papel de casi mártir para enseñarnos que la justicia tarda pero llega, Lozoya, hoy levantado como la faz de la maldad llena ese espacio que solamente existía en nuestra imaginación, haciéndonos viajara a la esperanza del país que todos pensamos y queremos.

¡Hay los azares del destino! ¡Hay las vueltas que da la vida! Ese triunfo que podría quizá darles un respiro se ha convertido en penumbra tras la aprobación de un amparo concedido al mismísimo Satanás Lozoya, dejando sin efecto la ejecución de la orden de aprehensión girada en su contra solamente unos días antes, esto, claro está, por faltas al ya famoso debido proceso.

Si señores, insisto en el punto, lo que no están haciendo es administrar, y lo que necesitamos en este momento, o por lo menos para que puedan generar confianza es que se dejen de politiquería y se pongan a Administrar como se debe, con sentido social y plenos en el entendimiento de que esto generará lo que tanto nos cacaraquearon en la campaña, un cambio, una transformación. Por eso es urgente pues que les avisen que en su prisa por afianzar la 4T están desmantelando y precarizando la salud de este país.

 

 



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

Publicaciones recomendadas