ARTESANÍA POLÍTICA, por Jorge Luis Oliva



Foto: proceso.com.mx

Jorge Luis Oliva 12/04/2019   12:00 a. m. Opinion-






 

La Pirámide de AMLO II




De la Consulta Popular o

“El arte de gobernar sin gobernar”.

 

 

it`s coming through a hole in the air,

from those nights in Tiananmen Square…”

 

Democracy

Leonard Cohen

 

Comenzar esta Artesanía Política para El Fistol del Diablo resultó complicado porque es un tema que se puede abordar desde muchas perspectivas, por tal razón requiere de cierto cuidado y observación de su naturaleza.

Aquí vamos, pondremos el acento en el papel de la sociedad en este tipo de instrumentos Democráticos.

AMLO definitivamente no es El Mesías por más que se empeñen en colocarle ese mote, quien lo encuadra en ese espacio político carece de visión clara, a corto, mediano y largo plazo verá los milagros como un espectáculo horrible, muy seguramente terminará gritando ¡Crucifícale! ¡Crucifícale!. Pero aquí no describiremos la personalidad del mandatario, este es un tema que abordaremos con más profundidad en la tercera y última parte de esta serie de microanálisis de los cimientos de su intervención en el régimen político.

El presidente está obligado a mostrar continuidad y también está plenamente consciente que de no existir tal toda acción emprendida por su gobierno será desacreditada de inmediato, todos sabíamos que su trabajo no sería precisamente el más sencillo, pero pues ahí la lleva, llevando a cuestas una nación rota que va llorando su desgracia, provocada, claro, por los que la habitan y los que malamente la gobiernan. Es demasiado pronto para satanizar todo lo que de su boca salga.

Sin embargo si nos permite entrometernos un poco en lo referente a la forma en la que ha decidido involucrarnos y coadyuvar esfuerzos para que la cosa mejore. Es bajo este marco que nos viene a ofrecer sustanciales alternativas, medicinas para el mal gobierno, apertura, creación de gobernabilidad y gobernanza por medio de la participación activa.

Es sumamente clara la intención de AMLO, su gobierno se centra en escuchar al pueblo, -concepto por demás espinoso que claramente no es una totalidad- en ese sentido es que ha logrado abrir el debato sobre las formas y los modos en los que nosotros como sociedad debemos involucrarnos en el quehacer político de esta nación, a fin de cuentas, se trata de nuestro devenir, del porvenir de los que nos preceden.

Lo que el Presidente no esta viendo en este intento es que su punto fuerte es también su punto débil. He permanecido atento a la forma en la que, al igual que la revocación de mandato, se instrumentará y se aplicará esta alternativa, y como en aquel caso, surgen cuestiones importantes que es necesario mirar con celo y demasiada atención con la finalidad de no caer en vacíos legales que permitan que el juego se ponga en contra nuestra, no debemos olvidar pues que el poder escencialmenteemana de nosotros, los que podemos ejercer el derecho político del voto.

 

Foto:  Newsweekespañol.com

 

Y es que justamente ahí se centra todo el asunto del asunto, con esa población que es capaz y puede ejercer el voto se pretende enaltecer una mayoría que decidirá sobre los temas más trascendentales de la nación, hay quienes incluso han pronunciado que los derechos no se someten a consulta, tienen razón, los derechos no se consultan, esos se ganan, se arrebatan; ante su perorata no se les ve tratando de ganarse ese derecho, por mínimo que sea.

Los mexicanos como sociedad somos algo extraños, nos vamos constituyendo como una especie de masa amorfa que sabe gritar cuando su umbral del dolor es sobrepasado, y pues como aquí somos bien machos y nos aguantamos como los machos, entonces

El asunto de fondo es que se pretende incentivar la participación en una población que no esta acostumbrada a hacerlo, lo que me hace pensar que aquellos que impulsan estas medidas tendrán que encontrar los incentivos correctos para hacer mover este gran nudo gordiano al que se enfrentan, si esa es realmente su intención.

La consulta popular por si misma parece una gran caricia a los anhelos de las voces que durante años han callado o han sido calladas, parece ser un remanso, un oasis en este gran desierto que nos han dejado las grandes ideas de los antecesores del mandatario en funciones, sin embargo resulta tener ciertas características que la hacen imposible:

 

1.- A mayor número, menor eficiencia en la discusión y elección de los temas a discutir

El mal de la cosultitis nos ha cazado y parece ser que ya no tenemos alternativa; es sí o sí, tendremos que acostumbrarnos a su mordida voraz y a su implacable sentencia sobre los asuntos que nos competen a todos con información incompleta y un espacio público que poco primará la discusión de dichos temas.

La Democracia para este gobierno reside en soltar el poder a las masas, así nada más, sin garantizar una correcta instrumentación y análisis de las Políticas Públicas que podrían coadyuvar de una mejor manera los esfuerzos para contener muchas de las problemáticas que nos aquejan. Este gobierno tiene prisa en “resolver” sin detenerse a entender que no gozará de la sombra del árbol que decida plantar aquí y ahora.

Parece una decisión arriesgada en el contexto tan violento en el que se desarrolla el país, la polarización es cada vez más evidente y esa separación estúpida entre los mexicanos y los cuasimexicanos profundiza mucho más la crisis de identidad y pertenencia en la que estamos inmersos, crisis que una consulta popular no resolverá en absoluto.

Así, llegamos al asunto de las pluralidades que ya habíamos abordado en el artículo anterior, permitiéndome reformular la pregunta que hice en aquel momento. ¿Cómo es que pretende soltar un poder que le fue dado mediante una decisión democrática y voluntaria? ¿Qué mecanismos de control nos garantizarán que dicho poder no se enraizará en la más natural codicia humana? ¿Estamos preparados para mecanismos de participación directa?

¿Somos acaso una sociedad capaz de ver con claridad los escenarios que nos abrirán las decisiones que tomemos? Hagamos un ejercicio un tanto mundano, pero que sin duda nos dará una gran luz sobre la toma de decisiones.

Usted tiene una propiedad que ha decidido ceder, después de algún tiempo sin encontrar una solución al predicamento que representa tomar una decisión sobre el asunto, decide someter a consulta el destino de tal inmueble. Para esto pone sobre la mesa algunas opciones suceptibles a llevarse a cabo y las expone a los interesados.

 

Existen dos posibles escenarios para resolver este asunto:

a) El número de interesados es pequeño, discuten el porvenir de la problemática con sus aristas, construyen un espacio claro en el cuál fijan posicionamiento también de manera clara, exponen sus puntos, realizan un rápido análisis costo-beneficio y llegan a un acuerdo sin contratiempos, en cuyo caso tendríamos una situación de suma cero, es decir, se maximizaría el beneficio para todos los involucrados en el asunto

b) El número de postores es elevado y no existe un entendimiento claro sobre el destino del inmueble, se fijan posiciones variopintas desde distintas perspectivas, no hay una clara discusión que permita una sana salida al conflicto debido a que la información que en un principio se expuso con certeza y acierto se ha ido distorsionando en los límites del gran espacio que se construyó para tomar una decisión. Esta dificultad de las múltiples voces profundiza la lucha de intereses entre los distintos posicionamientos. Sin embargo, se pueden llegar a acuerdos con los mecanismos de participación correctos.

El escenario el inciso “b” es el que se desarrolla en naciones tan heterogéneas como la nuestra, existen múltiples posicionamientos e infinidad de opiniones y voces que impiden que el consenso pueda llegar a buen puerto sin el mecanismo correcto, por eso es que se establece una relación directa entre el número de participantes y la eficiencia de dichos mecanismos. Es por eso que se recomienda que en escenarios así se opte por la representación y por opciones indirectas de participación, existe por ahí algo que se llama Democracia Líquida –Con tiempo les hablaré de ella-.

Por eso es de vital importancia que pongamos atención en la instrumentación y aplicación de estos mecanismos, pues de ello dependerá su correcto funcionamiento, tomen en cuenta que aquí no se está satanizando a la consulta popular, bajo ninguna circunstancia estoy diciendo que no funciona, funciona, claro que sí, pero bajo ciertas características que no son virtud de México.

 

Foto: lospoliticosveracruz.com.mx

 

Esta imposibilidad numérica enterrará a la consulta popular en el edén de las mesas de tres patas, y por tal razón deberíamos estar concentrados en fortalecer a las instituciones a través de la transparencia, jugar directamente en un tablero que expresa a la perfección el dilema matemático de las damas en donde se tienen que colocar de una manera específica para que ninguna se haga daño, -regresando así a la situación de suma cero- es decir, no existe tal cuestión dentro del espacio social debido a un simple axioma que lo rompe todo: el HommoEconomicus buscará siempre maximizar sus beneficios tomando como impulso la idea del bien común.

 

2.- La Imposibilidad Estructural.

Hablamos de los costos en el artículo pasado y aquí nos centraremos en lo complicado que significaría consolidar el instrumento en un contexto macro con las particularidades que esto conlleva, no olvidemos que existen grupos que desconocen las acciones del actual gobierno y constituyen ya una lucha alterna, ¿Se les contará también? Sin embargo la pregunta radica en la discriminación de los asuntos que se traten o se sometan a consulta ¿Por qué tendríamos que decidir todos sobre un asunto que recae exclusivamente en una parte de la república? El tren maya por ejemplo, esto obligaría a sectorizar las consultas y a la larga sería mucho más costoso.

Es por eso importante que los criterios de discriminación que se utilicen para elegir los temas suceptibles a consulta queden perfectamente definidos, de lo contrario nos veremos en el penoso escenario de decidir sobre el derecho de los otros y con una información incompleta.

Esta imposibilidad estructural que se dibuja en estas líneas parece no tener tanta fuerza y tratarse solamente de un asunto de forma, pero no, esta imposibilidad es la imposibilidad de fondo, ¿Cómo pretenden resolver esta posible sectorización de las consultas? En cuyo caso ¿Será el órgano electoral del Estado el que regule o el Federal? ¿Qué presupuesto se asignará? Y ¿Cómo se recaudará? Habrá que estar atentos.

De vital importancia resultan pues los contrapesos en todo este asunto, por salud y por necesidad por supuesto, sin ellos, estos esfuerzos se prestaran seguramente a malos usos que traerán malas consecuencias para el gobierno de turno, hay que estar muy atentos a la estructura de la participación política y más aún atender a la conciencia y el criterio propios a la hora de sufragar, lo que se intenta es que el consenso se convierta en ese contrapeso.

Aquí la vertiente continúa siendo la transparencia, que exijamos se explique con claridad nuestro papel en la toma de decisiones, cómo, dónde, cuándo, con qué dinero y bajo que condiciones se presentarán estas consultas, sin caer en el peligro de consultar absolutamente todo, lo cual dejaría al gobierno como un aparato incapaz de llevar las riendas de la nación. Es pues un arma de doble filo ya que por un lado esta esa apertura que pretenden pero también se encuentra ese miedo de transmutación electoral que acuse a los del cambio de demagogos.

¿Se percatan de la imposibilidad de los instrumentos de participación directa en sociedades como la nuestra? ¿Cuál es pues su opinión? ¿Está de acuerdo? ¿Qué propone? Porque hay que insistir, no existen contrapesos, y si no hay contrapesos, seamos el contrapeso.

 

“There´s no one left to torture

Give me absolute control

Over every living soul

And lie beside me, baby

That´s an order

…I´ve seen the future, baby

It is a murder”

 

The future

Leonard Cohen



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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