La Pirámide de AMLO I



Foto: enlacecordoba.com

Jorge Luis Oliva 27/03/2019   12:00 a. m. Opinion-






 

A Edna, la camarada, por el tag




y por  la rojilla amistad.

 

Estos últimos días han sido casi revolucionarios, en el congreso se han estado discutiendo y aprobando algunas reformas que parecen dar una nueva cara al país, y puesto que son temas algo amplios e imposibles de tratar con profundidad en un solo escrito he decidido dividirlo en tres, esta primera parte estáencaminada al análisis de la Revocación de Mandato, una segunda donde abordaremos la Consulta Popular y la tercera que versará sobre el Neoliberalismo en el país y su “despedida” como modelo económico.

 

¡Comencemos!

Revocación de Mandato, ¿Les suenan conocidas estas palabrejas que juntas conceptualizan un instrumento democrático? ¿No?, no los culpo, resulta ser nuevo en nuestra Democracia y no estamos acostumbrados a sus devenires y mucho menos sabemos cómo funciona o cómo se usa.

Pero hay que verle con ojos curiosos, pues lo que se aprobó recientemente es en realidad la posibilidad de que usted, “ciudadano de a pie” discuta y decida más directamente sobre quién y cómo se llevan las riendas del país, usted debe informarse, analizar, formar un criterio y acudir a las urnas a sufragar sobre un tema muy específico que seguramente encontrará en la boleta de la siguiente forma, aunque los rumores dicen que aparecerá el nombre del presidente, pero bueno, imaginemos que no y que le aparecerá así:

 

¿Quiere usted que el ejecutivo continúe con su mandato?

 

                   Sí                                      No

 

Entonces usted querido ciudadano, marcará la boleta tras un largo análisis de la situación que guarda la nación hasta ese momento. Y los resultados caerán como una guillotina sobre la cabeza del Robespierreen turno que hizo un esfuerzo por hablarnos de Democracia Participativa.

La cosa con esta maravilla es que parece ser poco funcional, pues estamos hablando de un instrumento de participación directa o semi-directa, situación que la hace complicada desde un inicio por la imposibilidad que representa la utilización de mecanismos así en sociedades con un número grande de habitantes, como ya lo dije en otro artículo, este número hace casi imposible el consenso sobre el asunto que se debe discutir en la polis, y ahí está el asunto del asunto, la construcción del consenso.

Esto no es algo que haya dicho yo o haya inventado así como así, grandes teóricos de la Democracia han llegado a esta conclusión, Sartori por ejemplo, ve con malos ojos este tipo de instrumentación participativa, Robert Dahl (A quien nos permitiremos citar textualmente más adelante) Concibe a las Democracias como un gobierno donde el poder y los mecanismos para luchar por él se encuentran en constante movimiento dentro de la pluralidad de grupos que pretenden ostentarlo. La coincidencia entre estos dos autores es básica y muy tangible, la pluralidad del espacio público donde se discuten las ideas y los devenires de las sociedades democráticas modernas. Tenga usted en mente esto siempre querido lector, pues es muy importante para que se dé una idea de las proporciones que tiene este tema.

 

Foto: lasillavacia.com

 

Pasa pues que en México las Democracias directas no funcionan por la extensión y por el número de habitantes que participan activamente (sin contar a los free riders) que influirán en la decisión que se plantea con la revocación, aunado a la falta de transparencia que existe –aún- en este gobierno, siendo esta un punto vital para la toma de decisiones informada y con criterio.

El compañero Andrés Manuel no ha logrado ver con claridad la profundidad del México que gobierna, en su intento por hacernos partícipes de las decisiones se está olvidando por completo de todos aquellos que tienen sus propias luchas y que han constituido una inmunidad que le desconoce por completo.

Habrá que preguntar con toda seriedad ¿Cómo pretende dar espacio a todas esas pluralidades que existen y que parecen llevar un camino distinto? No sé si el compañero Andrés Manuel piensa que esto es la Atenas de Platón donde se podían discutir y tomar las decisiones a la razón de unos cuantos hombres libres, solamente así podría funcionar tal cosa.

Sí, es loable que se quiera salir de esa figura presidencial toda acartonada y embestida de un poder casi sin límites, y celebramos que podamos tener a la vista esa posibilidad de ejercer de una manera más tangible el artículo 39 constitucional que nos embiste a nosotros, la sociedad, como la residente de la soberanía nacional, sin embargo:

¿Se han parado a pensar en el costo que tiene la instrumentación e implementación de la revocación de mandato?

Por ejemplo, las elecciones recientes tuvieron un módico costo de 28,022 MDP según la fuente consultada por el periódico Milenio, sí, estas elecciones parecen ser las más caras de la rara democracia mexicana, y si de pronto repetimos esto a media gestión, el gasto del INE tendría que verse un poco más elevado por la reforma constitucional que ya está en ciernes.

¿Ya alcanzan a ver por qué hay quienes hablan de reelección? De manera equivocada porque una cosa no es la otra, son mutuamente excluyentes, pero sus miedos son fundados, mal direccionados pero si fundados. Hay que decirlo, es muy probable que Morena repita, para el 2024, pero no por la vía de la reelección, lo hará por la vía de una campaña permanente, aprovecharán la puerta que les abre las elecciones intermedias para colarse poco a poco, casi de manera subliminal en sus conciencias. ¡Me han sorprendido! Es un giro interesante formar cuadros partidistas con el uso de la participación ciudadana activa, se los reconozco, innovadores son, juegan con la Democracia sin garantizar Democracia.

Pero bueno, esto se veía venir, cuando salieron a la luz pública aquellos resultados de las elecciones recientes, todos se centraron en la alegría del giro izquierdoso sin poner atención en la conformación del Congreso. Nadie se dio cuenta que no existían contrapesos, pero no es culpa de Morena, ¡No!, este es el resultado Democrático de la Demagogia de los partidos que ostentaron antes el Ejecutivo, así que, no se sorprendan, les dimos el poder sin tener plena conciencia de lo que hacíamos. (Otra de las desventajas que tenemos por no entender a cabalidad la pluralidad en las Democracias).

 

Foto: olegario.mx

 

Continuando, y suponiendo que llegado el momento, se vote por revocarle su mandato a Andrés Manuel ¿Cómo se va a proceder? ¿Qué mecanismos se establecerán o establecieron para la continuidad de las funciones gubernamentales en esto que es una excepción? Porque ellos legislan y profundizan en una especie de adivinación de infomercial de madrugada estilo Amira o Moni Vidente con la certeza de que existirá continuidad, ¿Qué saben? Todo puede suceder.

Si gana el no, ¿Se designará un suplente? ¿Andrés Manuel dejará el cargo de inmediato? ¿Un día después? ¿Se convocarán elecciones? ¿La decisión recaerá en el congreso? -con mayoría Morenista por cierto-, son interrogantes que a cualquiera pondrían a temblar.

Como resultado podemos asegurar que el problema de la Revocación de mandato no es la revocación en tanto revocación, la piedra de toque de este instrumento yace en su instrumentación y posterior implementación. Los cómo y los cuándo pues, y es peligroso por lo esbozado arriba, estamos ante la gran posibilidad de darnos de frente con una campaña política permanente que allane el terreno para el siguiente ungido.

No se alarmen, lo bueno de todo esto es que estamos hablando de Democracia. Como pueden darse cuenta, no es un tema menor el que estamos tratando aquí.

Y aunque no me gusta hacer prospectiva política porque no se me da muy bien, puedo ver que esta novedad durará poco porque no tiene una base sólida sobre la cual sentar los cimientos. Estamos tratando de entender las reglas de un juego que juega con nosotros y ni nos damos cuenta.

Cuando dije que sería costoso no me refería solamente al presupuesto como pueden ver, pero se va a tener que gastar presupuesto para darle certeza, legalidad y legitimidad a la decisión del pueblo, cualquiera que esta sea, pero también se gastará en propaganda, volantes, carteles, en fin, se pondrá en marcha la maquinaria partidista a la que estamos acostumbrados.

Por eso es que los detractores de la idea pueden tener razón, pues no existe contrapeso alguno que pueda lograr un poco de sano equilibrio en el poder del gobierno.

La prolongación de la campaña electoral que esto parece significar tiene bien puesta la mira en el proceso del 2024. El panorama no parece claro, eso lo sé, y hay que decir en honor a la verdad que existe otra cara de este tipo de instrumentos de participación directa, esa donde las instituciones están plenamente fortalecidas y entienden a cabalidad la importancia de la alternancia en el poder.

El compañero Andrés Manuel insiste en hablarnos de Democracia sin entender que para que le creamos tiene que cumplir con lo que describe a la perfección Robert Dahl en “La Poliarquía”.

Algunos requisitos para que se dé la democracia entre un gran número de habitantes.

 

 

Para tener la oportunidad de:

Se requieren las siguientes garantías institucionales.

I.- Formular las preferencias.

1.- Libertad de asociación
2.- Libertad de expresión.
3.- Libertad de voto.
4.- Libertad para que los líderes políticos compitan en busca de apoyo.
5.-Diversidad de fuentes de información.

II.- Manifestar las preferencias

1.- Libertad de asociación
2.- Libertad de expresión.
3.- Libertad de voto.
4.- Elegibilidad para la cosa pública.
5.-Derecho de los líderes políticos a competir en busca de apoyo.
6.-Diversidad de fuentes de información.
7.- Elecciones libre e imparciales.

III.- Recibir igualdad de trato por parte del gobierno en la ponderación de las preferencias.

1.- Libertad de asociación.
2.- Libertad de expresión.
3.- Libertad de voto.
4.- Elegibilidad para la cosa pública.
5.-Derecho de los líderes políticos a competir en busca de apoyo.
5a.- Derecho de los líderes políticos a luchar por los votos.
6.-Diversidad de fuentes de información.
7.- Elecciones libre e imparciales.
8.-Instituciones que garanticen que la política del gobierno dependa de los votos y demás formas de expresar las preferencias.

 

Ahora, con este cuadro tan ilustrativo yo les pregunto, ¿Qué nos hace falta para que la Democracia nos cobije? Por eso le exijo al compañero Andrés Manuel que nos garantice las necesidades institucionales expuestas por Dahl para poder creerle cuando nos hable de sus planes democratizadores, y aún con ello, le seguiré cuestionando cuando este en desacuerdo.

Mientras es sospechosamente abucheado en zona “fifi” comencemos a pensar en lo siguiente:

Revocación efectiva sin campaña permanente.



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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