100 días y descontando



Foto: laverdadnoticias.com

Jorge Luis Oliva 11/03/2019   05:44 p. m. Opinion-






 

¿Te parece bien que te gobierne nada más 100 días?




No es mucho ni es poco, es bastante.

En 100 días puedo echar a perder tu amor por la inmediatez

Y quemarlo todo en aquella hoguera de la desesperación.

En 100 días podemos sentarnos,

Y observar como nuestros esfuerzos

Por entendernos y entender un cambio

Se nos va desapareciendo

Como un helado en las manos infantiles del oportunismo político.

 

¿Te parece bien que te gobierne solamente 100 días? No es mucho ni es poco, es una tontería, una vil sin razón que siendo completamente honestos no nos dice nada, ab-so-lu-ta-men-te nada.

100 días no son nada, no representan, no son sustancia en el espacio y en el tiempo. No sé de donde exactamente les viene esa estúpida necesidad de medir “donde estamos parados” al llegar a esa línea, como si realmente pudiéramos obtener una radiografía confiable de lo que realmente sucedió, sucede o sucederá.

Es que cuando dicen que en ese punto específico de la historia podemos establecer planes, mecanismos, una metodología que refleje la realidad en toda su totalidad, se les olvida como por arte de magia el bagaje histórico de los gobiernos anteriores con sus buenas y malas decisiones. No existe pues un análisis que arroje certidumbre sobre los destinos de un gobierno que apenas esta medio abriendo los ojos.

Ese síndrome de la inmediatez que nos aqueja a todos y que nos tiene atados al ideal de que seremos distintos de la noche a la mañana no nos deja ver y mucho menos tomar en cuenta el complejo entramado que significa establecer políticas públicas, echarlas a andar, implementarlas, analizarlas, identificar sus errores, corregir y volverlas a implementar. Parece que van sin entender lo que significan trabajos así, obtienen y arrojan resultados a largo plazo, no en 100días. ¡Pero no! Ahí van los expertos y los periodistas a sacar colores de algo que apenas es un hilo, un intento en la historia.

 

Foto: mundo.sputniknews.com

 

Se les puede ver vitoreando sus sesudos análisis, como saboreando su posición dentro del magnánimo salón de los futurólogos, engañándonos y engañándose por supuesto. Resultan tontos, patéticos, eyaculadores precoces y faltos de todo sentido y visión, provocado, claro está, por una desesperación enorme basada en sus intentos por tirar y criticar con buena o mala fe lo que ni siquiera ha comenzado a levantarse.

Así que recomiendo mesura, vamos con más calma, dando espacio a la observación y al correcto análisis de los múltiples contextos que conforman este país, no caigamos como tontos en el abismo de ofrecer resultados con tal prontitud, que nos orille a creer que las cosas están saliendo adelante o se están derrumbando a una velocidad impresionante. No juguemos ni hagamos pasar opiniones como verdades basadas en datos poco claros y muchas veces sesgadas.

¿Qué habrá que hacer entonces? Simple, riámonos, burlémonos de los defensores de la centena porque lo cierto es que no tienen idea del punto exacto en el que se encuentran las cosas, porque para ser más sinceros aún, en 100 días las cosas no se han movido mucho, hay mucho juego de cabildeo y negociación que permite o impide que algo encuentre lugar en la realidad social, según sea el caso.

 

Foto: elgrafico.mx

 

Perdonen ustedes, aquí no puedo evitar que me salte la vena de Administrador Público para decirles con toda honestidad que la relatividad política bajo la cual se manejan solamente crean universos paralelos con los cuales se casan, para luego defenderlos estúpidamente en debates y mesas de trabajo cuya temática principal es responde a la siguiente interrogante ¿Dónde estamos? Y las respuestas, las respuestas son variopintas y muy elaboradas, se llenan de argumentos sofisticados y muy profundos, confunden y se confunden, se van convirtiendo en una especie de masa uniforme que dicta que sí está bien y qué no está bien, pero sin decirnos nada.

Entonces aquí deben ustedes parar y distinguir entre una opinión y un análisis bien fundamentado, justo como la opinión que les estoy escribiendo, porque posiblemente yo me equivoque y resulte que si cuentan con la metodología para ofrecer resultados tan pronto y tal vez, solo tal vez yo peque de tortuguismo y no entienda la dinámica en la que todos estos círculos se mueven. Por lo tanto le ruego, le imploro que dude también de mí, porque es justo, es sano y yo también lo estoy haciendo en este preciso momento.

Pero bueno, el trabajo no está en el “análisis” de una centena de días, el verdadero trabajo se encuentra mucho más allá, en lo profundo de las problemáticas que nos aquejan a todos, el verdadero trabajo está en crear las bases que fortalezcan nuestra paciencia como sociedad para que podamos ver -después de mucho trabajo- los resultados que queremos en más o menos 20 años.

El trabajo también está en fortalecer la Democracia como mecanismo de resolución de conflictos, en terminar de entender la calidad en la gestión pública, en la necesidad de exigir un gobierno abierto, con organizaciones mucho más transparentes que tomen decisiones con base en la observación de la realidad que los envuelve y no en la formación de cuadros clientelares que posterguen tal vez para otros 70 años una visión llena de vicios y prejuicios que poco logran construir.

Entonces: ¿Te parece bien que te gobierne solo 100días?

 

 



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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