El ciclo de la siembra



Zoe Granados 20/02/2019   12:00 a. m. Opinion-






 

Vivo en uno de los pueblos que se ubican al sur de la ciudad de México. La región tiene muy poco de urbano, los pueblos son unidos por la carretera, el monte se aprecia a pocos kilometros de tu hogar y la rutina termina a más tardar entre las ocho y nueve de la noche. La población originaria sigue conservando sus costumbres y tradiciones que se reflejan en sus actividades diarias, como el trabajo de la tierra.
 
Hace tiempo, cuando era muy chico, los pobladores solían contarme de la época exacta para comenzar a sembrar el maiz, la calabaza y miles de otros alimentos que produce el campo. Se referían a un calendario agrícola que iniciaba con las primeras lluvias del año y concluía con los primeros vientos del otoño. 
 
Se realizaban distintas fiestas para bendecir las semillas y pedir que la cosecha no sufriera de enfermedades o plagas. Con el tiempo, y tras la adopción de una rutina citadina, estas tradiciones siguen permaneciendo en los pueblos rurales, aunque no con la misma frecuencia y hábito.
Los tiempos y la población son otros. Este ciclo de siembra, cultivo y cosecha se volvió una anécdota más de la historia oral de los pueblos rurales que se niegan a desaparecer en la ciudad.
 






Zoe Granados

Pasante en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Monero ilustrador. Participa como locutor en el programa de radio "Aquelarre de la historia" que se transmite en el FARO de Indios Verdes. Colabora como editor en el proyecto "Voz andante. Cultura y recreación". Sus pasatiempos son dibujar, viajar y la buena comida. Le gusta participar en distintos proyectos de difusión de la historia. ...Leer más

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