Barras Bravas Inc



Foto: infobae.com

David García 27/09/2018   12:00 a. m. Deportes-Futbol






Para posicionar una marca en la mente de los consumidores, la mercadotecnia sugiere crear un producto atractivo y práctico; que genere un sentido de identidad en el cliente y que logre despertar en él grandes emociones. Por naturaleza, el deporte cuenta con todos los elementos necesarios para ser un producto altamente rentable.

El fútbol se ha consolidado como el deporte con mayor número de aficionados en todo el mundo y las cifras monetarias que este genera anualmente son millonarias. Conforme a las necesidades de cada región, la manera de lucrar con el balompié es distinta y, como en el caso del fútbol argentino, completamente peculiar.




Desde sus orígenes, el balompié de Argentina ha sido objeto de crítica por la violencia que ejercen amplios sectores de aficionados durante los partidos; sin embargo, y por más aberrante que esto sea, dichos grupos han sabido capitalizar la crueldad de sus actos en prósperas ganancias.

Si aún se tienen dudas sobre la rentabilidad de la violencia, basta con ir al puesto de periódicos más cercano y ver los contenidos de la publicación que más ventas genera.

 

Barra del club Boca Juniors, uno de los equipos más populares en Argentina. Foto: diariopopular.com.ar

 

Mejor conocidos como barras bravas, los grupos de animación argentinos, cuya razón de ser era tan sólo eso, animar a su equipo, han adquirido gran poder e influencia dentro y fuera de las canchas. Sin contar, necesariamente, con maestrías o doctorados, sus líderes han logrado implementar en las barras todos los principios básicos sobre administración y mercadotecnia que llevan al éxito a cualquier organización.

Si las barras bravas tuvieran un manual de identidad corporativa, este sería el siguiente:

Cultura organizacional:

Con base en los principios de fidelidad, lealtad, amor a la camiseta y entrega absoluta, el miembro de la barra, o barrista, debe estar dispuesto a morir, literalmente, por defender a su club. Los barristas integran una unión absoluta, una familia; es por ello que la barra hace pagar con la muerte a los espías o traidores que busquen dañar a la organización.

Misión:

Humillar al adversario, de todas las formas posibles, y alentar al equipo en todo momento y en todo lugar.

Visión:

Ser la barra más popular, respetada y con mayor poder adquisitivo del país.

Objetivos:

Amenazar y, de ser necesario, agredir a los jugadores, entrenadores y directivos en caso de que no cumplan con los objetivos de la temporada o le falten el respeto a la barra, por ejemplo, siendo empático con los jugadores del equipo rival.

Generar grandes sumas de dinero mediante la reventa de entradas al estadio; venta de artículos deportivos (originales o no) y de animación; cobro de comisiones por el fichaje y traspaso de jugadores, por el derecho de piso para vender a las afueras del estadio y por los servicios de seguridad brindados a los directivos, jugadores y demás colaboradores de la barra; extorsiones a quienes no quieran colaborar con la barra; robo a personas ajenas a la barra y distribución y venta de droga. La barra también puede aceptar patrocinios de cualquier empresa y servir como medio publicitario de la misma. 

Manejar el departamento de relaciones públicas del club y vender la mayor cantidad de exclusivas posibles a los medios de comunicación. La barra puede ofrecer sus servicios como fuerza de apoyo a los sindicatos y partidos políticos del país, por supuesto, favor con favor se paga.

 

Barra de Belgrano, club que sentenció el descenso del afamado River Plate en 2011. Foto: canalshowsport.com.ar

 

Imagen corporativa:

La identidad visual y objetual de la barra es importante. Los colores, el escudo del equipo y el logotipo de la barra, deben ser incluidos en todos los elementos que sirvan para alentar al club: banderas, mantas, trapos, bengalas, mosaicos, etc.

Para reforzar la pasión y la entrega a la institución, la música y los cánticos son indispensables; ambos, junto con los elementos previamente mencionados, también colaboran en la difusión de la ideología de la barra y ayudan a recordar los acontecimientos más importantes en la historia del club y a sus grandes héroes. Un equipo con gran historia, es un equipo con grandeza.

La arquitectura del estadio debe facilitar la labor de la barra. Las gradas de concreto y el acceso oportuno a los pasillos, entradas y salidas del estadio, permiten al barrista correr, brincar, empujar y golpear con absoluta libertad.

 

Por sus dimensiones, el estadio Diego A. Maradona facilita la movilidad de los barristas. Foto: argentinosjuniors.com.ar

 

Todo lo mencionado anteriormente, incluye el estilo de vida y el modo en que operan las barras bravas en el fútbol argentino, un mal que dio inicio en la segunda década del siglo XX y del cual, aún no del todo igual, México no se encuentra exento.



David García

Licenciado en Ciencias de la Comunicación y, pues ya. Un poco de historiador, analista deportivo, redactor y fotógrafo por obra y gracia de los libros, la televisión y los tutoriales de YouTube. En cuanto a reconocimientos, no ha obtenido ninguna medalla al mérito universitario, pero sí bastantes al “ya merito”. Instagram: @visioncdmx

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