La ciudad se rompió



nombre apellido 19/09/2018   04:54 p. m. Opinion-






Esta historia empieza con la alerta sísmica, como todas las que nos encontramos en cientos de vídeos que hay en Internet… esta alerta que estremece, que atemoriza, que nos hace recordar que tan vulnerables somos ante la fuerza de la naturaleza… esta alerta que nos marcó una vez más por la tragedia.

19 de septiembre de 2017.




13:14:40

Cuando empezó a sonar esa temible alerta, ¿qué dijo la mayoría?

“No, seguro es otra falsa alarma como la del 6 de septiembre”, puesto que horas antes ese 19 de septiembre, como cada año, se había activado la alerta para el simulacro correspondiente al 32º aniversario de aquel trágico y doloroso jueves 19 de septiembre del 85. Por ello al sonar la segunda alerta fue difícil creer que era cierto… pero el movimiento nos hizo reaccionar de inmediato. No, no era una falsa alarma. Como si fuera una mala broma del destino, o como si la tierra lo supiera y fuera irónica con nosotros, la historia se repetía.

Estaba temblando, todo se movía, empezaron la histeria y el temor. La tierra se movía como si fuera una gelatina. No podías ni sostenerte por tu propio pie. A diferencia de hace 33 años, la mayoría tenemos teléfonos móviles, por lo que a pesar de lo que estaba ocurriendo, la gente que no entró en crisis fue capaz de grabar lo que ocurría a su alrededor.

Tres generaciones después, quienes vivieron el terremoto del 85 volvieron a estremecer y a rebobinar lo ocurrido en aquel 19 de septiembre.

 

Foto: .youtube.com

 

Recordemos que paso hace 33 años.

Un temblor de 8.1 grados en la escala de Richter se originó en las costas de Michoacán. La ruptura que causó el sismo se localizó en la Brecha de Michoacán y se originó por el movimiento de subducción de la Placa de Cocos por debajo de la Placa de Norteamérica.

El movimiento alcanzó a la Ciudad de México y empezó a sentirse con gran fuerza. Varios edificios empezaron a sufrir daños o a colapsarse, especialmente en el centro histórico de la Ciudad de México, Tlatelolco y las colonias Roma, San Rafael y Juárez.

 

El sismo duró aproximadamente 3 minutos, los 3 minutos más agonizantes para muchos de quienes lo sintieron.

 

 

Foto: laopinion.com

 

Al momento del desastroso acontecimiento, fungía como presidente Miguel de la Madrid, pero su reacción no fue la que esperaban todos… o por lo menos la mayoría de los mexicanos, ya que tardó 3 días en aparecer frente al pueblo de México.

Tras el terremoto no se vio la presencia de la policía y/o el ejército en las calles de la ciudad para apoyar a la sociedad civil, ya que se limitaron a “cuidar” las ruinas de algunos edificios colapsados.

La falta de organización de las instituciones y la poca preparación ante los desastres naturales causó mucha polémica, no se tenía la cultura de prevención y de cómo actuar en acontecimientos de esa magnitud. Los damnificados no recibieron ayuda inmediata por parte del gobierno, y la reconstrucción de la ciudad tardó años.

Este evento marcó el gobierno de Miguel de la Madrid, mismo que concluyó en 1988.

Ante la falta de reacción gubernamental, la sociedad civil reaccionó como nunca antes se había visto en el país: dejó atrás resentimientos y se unió en las labores de rescate de los sobrevivientes que aún se hallaban bajo los escombros. Jóvenes estudiantes, trabajadores, bomberos, rescatistas y la sociedad civil se organizaron en brigadas y empezaron a sacar sobrevivientes del cascajo. Y los muertos, desgraciadamente, empezaron a contabilizarse.

 

Foto: elsoldesinaloa.com.mx

 

Es por ello que desde hace 32 años, cada 19 de septiembre se repite una ceremonia que rinde homenaje a las víctimas del 19 de septiembre, a los rescatistas, a los voluntarios y a la sociedad mexicana: en el Zócalo de la Ciudad de México se iza la bandera a media asta, exactamente a las 7:19 de la mañana.

Además, es un día en que los medios de comunicación nos bombardean con el mismo vídeo: Lourdes Guerrero repite en televisión que “está temblando”. Para quienes que aún no habíamos nacido o estábamos muy pequeños, es un vídeo que ya resulta familiar.

Así pasó año con año… el 19 de septiembre era un día triste y llenó de nostalgia… hasta que en septiembre de 2017 algo cambió…

 

Video: youtube.com

 

11:00 am, 19 de septiembre de 2017.

Como mencionamos líneas arriba, cada año se realiza una ceremonia en honor a las víctimas, misma que es acompañada por un simulacro que busca crear conciencia sobre cómo actuar en caso de sismo.

Irónicamente, como sucedió el año pasado, pocos lo tomaron en serio: casi nadie se sintió comprometido con el simulacro. La gente pensaba, como siempre: “no va a pasar”. No se actuó correctamente: muchas personas no salieron del lugar en el que se encontraban para seguir instrucciones y saber qué deben hacer.

Todos regresan a sus labores, el tiempo sigue su curso.

 

Foto: publimetro.com.mx

 

13:14:40 horas del 19 de septiembre de 2017.

A esta hora se sintió un fuerte movimiento y simultáneamente sonó la temible alerta sísmica… solo 2 horas 14 minutos después del simulacro, lo que nadie podía creer.

Casi de inmediato se vieron cadenas humanas removiendo escombros, la ayuda empezó a llegar a los puntos donde se reportaron colapsos, ya que la gente que estaba cerca de esos lugares no dudó en ayudar. Se repitió la misma historia.

A diferencia de hace 32 años, los jóvenes se movilizaron desde sus trincheras: los que no pudieron salir a ayudar físicamente, lo hicieron en las redes sociales. Sin duda una de las herramientas más importantes para salvar vidas ante este tormentoso evento.

 

Foto: hipertextual.com

 

El presidente Enrique Peña Nieto recibió la noticia en pleno vuelo, se dirigía a Oaxaca para inspeccionar las labores de ayuda por el sismo del 7 de septiembre, mismo que sacudió los estados de Oaxaca y Chiapas. De inmediato, Peña dio la orden de regresar a la Cd. De México. A diferencia con lo que hizo de la Madrid, el actual presidente dio un informe vía redes sociales desde el avión en el que viajaba.

Sobre el avión, el mandatario se reunió con personal del ejército, la Secretaría de Gobernación y Protección Civil para decidir las primeras acciones de emergencia y activar el “Plan DN III-E”, por lo que, ahora sí, el ejército y la policía ayudaron en el rescate.

Sin embargo, igual a como pasó en 1985, hubo impunidad. El ejército, la policía y la Marina se apoderaron de algunos lugares colapsados, como el edificio Álvaro Obregón o el Colegio Enrique Rebsamen; aunque, a diferencia de hace treinta años, hoy en día son los teléfonos inteligentes permitieron virilizar todo en redes sociales.

 

Foto: indicepolitico.com

 

A un año del 19/S, ¿qué ha pasado?

Aún hay personas sin techo que siguen buscando ayuda, como en el multifamiliar Tlalpan, mientras que el INVI utiliza el fondo para los damnificados en su beneficio o, por lo menos, en el de algunos de los que trabajan ahí.

¿Cómo lo hacen?

Dándoles cheques a personas que no tuvieron daños. Moviendo las cosas mediante “mordidas” para los funcionarios y empleados que laboran ahí. Presentando planos falsos y sin que un perito revise la vivienda supuestamente “afectada”.

Los corruptos cobran cerca de 100 mil pesos por cheque, cantidad que es repartida entre varias personas y el dueño del inmueble “dañado”. Y no son unos cuantos, sino cientos de personas las que cobraron dinero que no les corresponde; sin importarles que no se apoye a quienes realmente lo necesitan.

 

Foto: animalpolitico.com

 

¿Y la corrupción?

El mayor enemigo de nuestra ciudad es la corrupción, ya que ha permitido que se construyan edificios que no cumplen con la norma. Recordemos que en 1997 se actualizó el reglamento y se especificó que los tres tipos de suelo de la Ciudad de México (firme, de transición y lacustre) deben ser tomados en cuenta para determinar, tomando en cuenta su ubicación, la resistencia y las características que deben tener los nuevos edificios.

A pesar de ello, los datos que el gobierno de México dio a conocer tras el sismo de 7.1 grados, indican que aproximadamente 47 edificios colapsaron en la Ciudad de México, y 500 resultaron con graves daños… y muchos de ellos eran de reciente construcción.

Sobre este tema, especialistas del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México aseguraron a Sin embargo, que en la construcción “el tiempo es dinero”, por lo que resulta “más conveniente” realizar actos de corrupción que les permitan agilizar los trámites burocráticos para la construcción de nuevos edificios.

 

Foto: eldiariodecoahuila.com.mx

 

En septiembre de 2017, como en 1985, los mexicanos vivimos un momento triste y desagradable, un momento de miedo y de pérdida de vidas y bienes materiales… aunque al mismo tiempo, nos unimos a muchos desconocidos para ayudar a otros desconocidos, que seguramente en una situación diferente estarían haciendo lo mismo por nosotros.

Levantamos los escombros y fortalecimos nuestros espíritus.

Es por ello que los mexicanos damos las GRACIAS… aunque en estos casos NO se trata de agradecer sino de cumplir una obligación que tenemos, como mexicanos, con nuestros hermanos.

Hace un año se vio a un México que no se conoce muchos: no fue el de los gobernantes ostentosos y corruptos; sino el del mexicano de a pie queriendo ayudar.

 

 

Foto: estrategiaynegocios.net



nombre apellido

Egresada de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) en la licenciatura de Publicidad y Medios. He tomado diplomados como Community manager, acondicionamiento físico y fitness, Spinning y box fitness. Cuento con una certificación como coach en nutrición deportiva. Siempre trato de fusionar mi pasión con mi vocación. e-mail: eriycoach@outlook.com

Publicaciones recomendadas