¡Muera el Rey! ¡Viva el Rey!



Foto: eluniversal.com.mx

Jorge Luis Oliva 15/12/2018   12:00 a. m. Opinion-






 

¡Se acabó! El Rey ha muerto, así de ligera es la historia, en un parpadear cualquiera todo tiene un aire distinto; es simple y llana finitud.

Es dicha finitud de las cosas y los mandatos la responsable innegable del momento en el que nos encontramos y en este tenor cabe reconocer y darle la importancia y peso que representa una transmutación de poder como el que vimos y vivimos el pasado 1 de diciembre. Es algo que toma tiempo meditar y ver con claridad.

La cosa curiosa es que este cambio de administración constituye una alternancia sin precedente en la historia contemporánea del país, incluso, hay que decirlo, más importante que aquella en la que Vicente Fox participó. Estamos parados ante un cambio de visión, ese simple hecho consterna y saca de quicio a quienes, acostumbrados a ostentar sin reparo el poder se ven hoy del otro lado, incomodos si se les ve.

Hoy son ellos los que inundan las calles en marchas patrocinadas por Gucci. ¿Será que esta es nuestra oportunidad de gritarles el ya conocido “pónganse a trabajar, bola de huevones”? ¿Será?, con todo y el patrocinio ficticio les celebro la toma del espacio público, siempre lo diré, el conflicto es sano en una Democracia ¡Hurras por eso!.

En fin, si son peras o son manzanas, se respira distinto, y como Pareto lo escribió en forma de axioma, unas oligarquías caen y otras se levantan, sí, esto es un ciclo interminable de una oligarquía tras otra.

Pero bueno, como lo comentaba, este cambio de Administración (que emociona a muchos, incluyéndome a veces) es un hito histórico pues es la alternancia de la izquierda que pese a ya estar en función, aún se encuentra sorprendida por su apabullante triunfo en las urnas y por eso se notan más sus ganas pero también sus fallas; aquí ellos tienen que aprender una lección, el hartazgo social es un arma de dos filos, así como llegaron, así pueden irse. Por eso deben ser inteligentes, congruentes y eficientes en su forma de gobernar, hacer lo necesario para que su Administración Pública –También en transformación profunda- sepa crear gobernanza y gobernabilidad.




 

Foto: heraldodemexico.com.mx

 

Sin embargo y pese a esto comentemos un craso error al centrar la idea de algo distinto en una sola persona, pese a lo que se dice AMLO no es un mesías y debemos entender que por sí solo este rostro alicaído y sangrante que da el país al mundo no cambiará mágicamente y menos en 6 años, es trabajo en conjunto siempre y a largo plazo.

Y es que se les ve haciendo y deshaciendo por todos lados, a diestra y siniestra, sin embargo, aún ningún miembro del gabinete, incluido AMLO por supuesto, nos ha hablado de proyectos que saquen al país del atraso a largo plazo, peligrosamente estamos en la urgencia de cumplir con unas promesas de campaña llenas de reformas canceladas y salarios ostentosos que deben bajarse ya. No le quito mérito a esos esfuerzos pues comienzan a crear un ambiente de confianza en los ciudadanos ante los esfuerzos gubernamentales, pero no nos hagamos tontos, esto solamente son llamaradas de petate; lo realmente importante se encuentra en la salida del atraso, en crear y sentar las bases que nos permitan levantar cara ante los retos que este país enfrenta, primero y antes que todo, esta aplacar las ansias crecientes de violencia por todos lados.

Por otro lado y recordando un poco el discurso en la toma de protesta, me pone sonriente el posicionamiento frente al modelo económico neoliberal. Sin embargo, no nos dice nada que no sepamos, es necesario ir más lejos en este asunto para esclarecer porque no bastó con señalar el mal.

1.- La Globalización y el Neoliberalismo no son lo mismo, aunque si son hermanos. El proceso de Globalización es una idea convertida en modelo de convivencia, en modelo de comunidad económica y territorial. Básicamente y sin complicaciones innecesarias, se trata de crear una aldea enteramente comunicada y sin atávicos de ningún tipo, todos nos volteamos a ver las caras en un tiempo en el que estar incomunicados es ya un pecado. ¿Qué belleza de idea cierto?.

Pues sí, la idea de que no existan fronteras sería maravillosa si no existiese tras ella el asunto aquel de los Supraestados; esos que vociferan la imperiosa necesidad de abrir y desaparecer fronteras y soberanías pero que al mismo tiempo son los más fieros al defender las suyas arguyendo nacionalismos que en teoría y apegándonos a esa idea de aldea global no deberían existir. Tal vez por eso los globalifóbicos tengan algo de razón.

Luego estamos los otros, los que en una especie de Infraestado tenemos que atender recomendaciones extranjeras sobre nuestra manera de dirigirnos y desarrollarnos, todo esto solo por el privilegio de estar en un tablero siempre disparejo, nada más por el beneficio de ser vistos.

 

Foto: el diario.es

 

Quién sabe, puede que eso de la autodeterminación tenga un peso interesante y caminos que deberíamos explorar más profundamente, pues en una aldea global las palabras de Saramago tienen resonancia en nuestras conciencias y en las de ellos con problemas como el de la migración:

“El desplazamiento del sur al norte es inevitable; no valdrán alambradas, muros ni deportaciones: vendrán por millones. Europa será conquistada por los hambrientos. Vienen buscando lo que les robamos. No hay retorno para ellos porque proceden de una hambruna de siglos y vienen rastreando el olor de la pitanza. El reparto está cada vez más cerca. Las trompetas han empezado a sonar. El odio está servido y necesitaremos políticos que sepan estar a la altura de las circunstancias”.

2.- Entonces el Neoliberalismo, esa hermosa facultad de convertir todo en mercancía, pero tratar este tema de esa manera es demasiado banal, en realidad estamos halando de una visión posterior a la idea del Estado Benefactor que parece ser uno de los ejes del nuevo gobierno y si hacemos un poco de historia pues…buenos resultados no tuvo.
El neoliberalismo como régimen económico es justo su contrario, se trata de una idea que plantea la poca intervención estatal en la economía, es el viejo dejar hacer, dejar pasar pero con el plus de dejar morir.

A estas alturas se estarán preguntando el motivo por el cual me aventé a escribirles toda esta perorata que no parece tener relación con lo que estaba plasmando en un inicio. Ahora lo sabremos, ¿Recuerdan cuando les hable de los Supra y los Infraestados? ¿En qué parte de la ribera del río creen que nos encontramos como nación? Pues pasa y resulta que México está del lado al que se le permite crecer un poco para simular un equilibrio en la balanza, no debemos olvidar que el neoliberalismo se experimentó en América Latina entrando por Chile en aquella dictadura de Pinochet y que ha golpeado fuertemente a las naciones emergentes.

Pues es justo esta posición de país productor de materias primas la que nos tiene jugando un papel secundario en esa idea de los economistas defensores del sistema, que, según ellos mismos tiende a un crecimiento económico más justo y equitativo. ¿Cuántos años han pasado desde Pinochet?

Por eso señor Andrés Manuel no queremos que nos señale las causas de nuestros males, créanos, las sabemos, las identificamos y las vemos directo al rostro. Lo que queremos que nos diga es cómo planea involucrarnos a nosotros como sociedad en su proceso de transformación que tanto ha encumbrado en este año que está por terminar, esto, de manera obvia con la finalidad de tomar lo mejor de ambos modelos para adaptarlo al contexto político, social y económico de este lugar que conjuntamente habitamos.

No nos dé el pescado, nosotros sabemos pescar, tan sabemos hacerlo que por eso ustedes ahora son gobierno.

 

Foto: eldiariodecoahuila.com.mx

 

Ahí se clava el asunto, usted, como nuevo “Rey” debe ser partícipe de un ambiente en el que la pluralidad sea también un eje rector de la vida pública, un espacio donde las ideas y las personas tengan lugar y sean respetadas. Como nuevo Rey usted no solamente debe escuchar y viajar en aerolíneas comerciales, su cercanía con la población no se encuentra en los OXXO´S, su cercanía debe centrarse en invitarnos a tomar parte de la vida de esta nación, pero no con una consulta tras otra, sino con transparencia y honestidad, así, con toda la alegría posible nos sumaremos al trabajo conjunto.

Pero y ¿Nosotros qué? Solo fuimos, votamos, ganamos, sacamos al dinosaurio nuevamente para regresar al sofá a mirar cómodamente como se mueven los hilos, como otros mueven los hilos que nosotros hilvanamos. Será que nos resulta muy difícil entender que ellos nos dicen que aquí se vive una Democracia en la que nosotros ejercemos el poder. O lo complicado es que no sabemos ejercer ese poder fuera de las urnas, habrá entonces que voltear a aquella Islandia del año 2010 para que nos quede claro.

Ustedes, la nueva administración no deben olvidar que tenemos la capacidad de gritar en cualquier momento con la sutileza de la guillotina que conforma un cuerpo social bien informado.

¡Muera el Rey! ¡Viva el Rey!



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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