Chivas, sin pastor



El prestigio, por los suelos. Foto: polideportivo.mx

nombre apellido 14/11/2018   02:59 p. m. Deportes-Futbol






 

Las cosas en el redil no andan viento en popa, como lo aseguraban los dirigentes de pantalón largo del equipo “más grande” de México. Y es que de grande solo el estadio y los títulos, ese mote que consiguió aquel legendario campeonísimo hoy en día está pisoteado, agrietado y olvidado por la familia Vergara.




Era un chaval cuando el “Señor Vergara” tomó las riendas del cuadro tapatío y prometió que haría de este el mejor equipo no de México, sino del mundo (cuál político de pacotilla).

La realidad es que los 15 años de gestión de este personaje pintoresco del fútbol mexicano en la prolífica, noble y enigmática historia de Chivas, han sido proyectos sin rumbo, inventos, desfiles de técnicos ,y sobre todo, arruinar y pisotear una tradición que al aficionado rojiblanco sencillamente comienza a cansar.

Hoy la tónica del equipo es miserable, gris y oscura.

Pero recapitulemos, volemos y trasladémonos a la presentación de un tal “Pelado” Almeyda, que vino para hacer historia con el rebaño y devolverle un poco de la grandeza que el actual dueño y los buitres que ha tenido y tiene a su alrededor le han quitado.

Almeyda llegó con la firme tarea y misión de salvar al rebaño de caer a la división de plata (primer gran ridículo y zarpazo letal a la historia y afición de este equipo), tras lo cual se le armó un plantel para competir; pero lo que verdaderamente distinguió al cuadro dirigido por el argentino fue la unión, la credibilidad y el jugar bonito, lo que siempre ha caracterizado a este club.

Con Almeyda el equipo brilló, lució, convenció y volvió a reconectar a la afición con el club, algo que en la “era Vergara” había sido nulo o a cuenta gotas, y es que el Pelado lleno de títulos unas vitrinas que comenzaban a lucir empolvadas en el seno rojiblanco. Le dio la 12 y un trofeo que tenía 56 años sin ganar y que hasta antes de la llegada del Pelado se veía imposible.

 

La última alegría. Foto: polideportivo.mx

 

Después de esta era dulce, gloriosa y llena de luz,  hoy Chivas vuelve a la realidad que lo ha marginado en la ya famosísima “era Vergara”. Y es que si hubo película de la 12, debería de haber una de todas las porquerías que le han arrancado la grandeza a este club.

Hoy Chivas luce como hace 5 años cuando comenzó la debacle: sin identidad, sin equipo, sin ganas, sin gol. La crisis actual habla de contundencia, gol, inventos, accionar y cero inversión de un equipo al que le han arrancado piezas clave para solventar la famosa “consolidación financiera” patrañas, abuso y dineros en disputas de pareja han afectado el redil.

Después del título nada volvió a ser igual para Chivas, el equipo tuvo un bajón de rendimiento y consciencia importante.

Además se notaba que la relación Almeyda-Chivas comenzaba a sufrir estragos.

Algunos jugadores de importancia como Pereira, Alanís, Hernández y Salcido, entre otros, se notaban inconformes e incluso a disgusto.

Un torneo Apertura 2017 para el olvido, lugar 15 de la clasificación y sin opción de pelear el título; pero por si fuera poco, desde arriba comenzaban a jugarle chueco a un Almeyda que pidió retener jugadores y traer otros que incrementaran el nivel de la plantilla, cosa que no sucedió (y es que todo equipo llamado grande, siempre quiere tener lo mejor en sus filas para pelear por títulos).

Para antes de finalizar ese torneo le harían llegar a Almeyda la noticia de que José Juan “Gallito” Vázquez, no seguiría más en el equipo, y que a cambio Ronaldo Cisneros y Walter Sandoval -además de unos millones de dólares- llegarían por el “Gallito”, quien desembarcaría en Santos para disputar el Clausura 2018.

La confianza del Almeyda en los altos mandos del equipo estaba destruida, desmoronada. Y es que suena ilógico que un jugador por el cual peleaste alrededor de tres años y al fin pudiste obtenerlo, te dio el título añorado, te brindo un excelente nivel y la afición arropó como héroe, se fuera por la puerta de atrás. Ilógico y descabellado, ¿no?

Lo que no suena ilógico y descabellad, es la cantidad de directivos, directores técnicos y jugadores que han salido de la misma manera, o tantito peor, de la escuadra rojiblanca.

Pero no nos detengamos aquí, ya que el cuadro tapatío una vez más, después de los "grandiosos movimientos del mercado invernal” -porque vaya que fueron jugosos para algunos directivos del equipo- protagonizaría un escándalo de esos monumentales, dignos de una telenovela, de  directiva sin pies ni cabeza.

¿Les suena Alanís? Pues al zaguero iniciado el torneo lo mandaron a la congeladora por algo así como 8 o 9 partidos. Todo por no querer renovar con el equipo bajo las condiciones que un director en específico quería.

Y es que no solo se encargaron de desprestigiar la imagen del jugador, sin también la del técnico (otra vez Almeyda), dando a entender que por un berrinche de Alanís el técnico lo mandó a guardar.

Un nefasto manejo de Vergara, podríamos suponer, ¿no?

Sin embargo, aunque es culpable de los últimos fracasos y fiascos del equipo, este hay que embarrárselo y dárselo por bueno al señor José Luis Higuera, genio y figura detrás de las ventas del Gallito y Carlos Fierro, genio y figura detrás de las salidas de Alanís y Almeyda... un mercenario más en la lista negra de la afición rojiblanca.

 

Lo acosaron hasta que se fue. Foto: diario Record

 

La estocada final a la afición y al proyecto Almeyda (porque por fin este equipo sustentaba y tenía un proyecto firme a largo plazo), fue la llegada de Paco Gabriel de Anda.

Pero Paco, ¿que pitos toca?

Pues bueno fanaticada pambolera, ¿cómo se sentirían ustedes si un día llegan y les anuncian que pese a su buen trabajo y excelentes resultados, se les contrató un jefe nada más para molestar?

Pues así le hicieron a nuestro Pelado. El pelagatos -y concuerdo con Ricardo Peláez como alguna vez lo llamó- le pegó duro y con todo a Almeyda al meterle porque si la figura de un director deportivo para solventar el mal paso y, sobre todo, comenzar el desarmado del equipo de cara al Apertura 2018 y una posible participación en el Mundial del Clubes. Solo hay que recordar que a petición de Almeyda, el puesto de director deportivo quedaría fuera y solo necesitaría una especie de asesor.

Pero aquí no acaban todo, días antes de la final a la que Chivas llegó en la Concachampions, la directiva una vez más hizo de las suyas, pues los jugadores se manifestaron por un adeudo que tenían con ellos por bonos de los títulos ganados. Y el artífice de esta fantochada fue... José Luis Higuera. ¡Qué raro!

Pese a este mal momento, Almeyda, con la materia prima que le quedaba, con jugadores que ya estaban vendidos y a los que jamás se le notificó y una conexión nunca antes vista en esta era con la afición, entregó lo que sería su último título y su adiós inminente.

La era Almeyda se resume en gloria y mediocridad, pero la mediocridad jamás la puso Almeyda, sino la ya conocida y putañera actitud de un directivo que siempre ha destacado por ser ególatra y hablar de más, acompañada de la traición y labia de un personaje que la afición repudia más que al acérrimo rival, don José Luis Higuera.

 

Vergara e Higuera, los culpables. Foto: espn.com

 

Hoy después de 16 jornadas, la llegada de Cardozo, la ida de Pizarro, la llegada de un Van Rankin que ha sido de lo más sobresaliente del equipo y de un jugador del cual se sigue esperando que explote, como Sepulveda, Chivas está tan lejos de brillar, gustar y conectar con su afición, que de volver a los puestos de gloria que Almeyda dio en su gestión.

Y es que un equipo competitivo debe tener línea por línea lo mejor que hay disponible en el mercado. Y no, no es apapacho para el rebaño, pero es el único equipo al que los precios de un jugador se le duplican y hasta triplican; aunque cuando se quiere que un equipo trascienda y compita, se hace lo imposible por armarlo de pies a cabeza de la mejor manera.

Directo y al grano: Chivas no tiene gol, no tiene proyecto, no tiene un equipo que compita porque solo son animadores, no tiene un 9, no tiene referentes.

Chivas es una piltrafa, no tiene identidad y eso es lo que más preocupa. Y no de ahora, ya que lleva con esta crisis más de 5 años. Y aunque Almeyda comenzaba a enderezar el barco, desde arriba se encargaron una vez más de hundirlo. Esa, esa es la tónica de la administración Vergara, donde el supuesto Ferrari, ni a bocho llega, esto es una burla y estoy seguro que más allá de la afición, los hombres y nombres que le dieron gloria a este equipo se retuercen en su tumba o al ver en lo que se ha convertido la institución.

¿Cardozo es el menos culpable?

No señores, es tan culpable como el once titular que manda partido tras partido, es culpable por no exigir antes de su llegada por lo menos 2 refuerzos de calidad, es culpable y cómplice de la directiva, de la enfermedad que aqueja al equipo. Es tan culpable como Zaldívar, que de 6 oportunidad que se genera, mete 1. Es tan culpable como Pulido, que se preocupa más por andar exhibiendo su vida en redes sociales que por verdaderamente ser ese símbolo y jugador diferente que se esperó cuando aterrizó en Guadalajara.

Todos son cómplices de esta barbarie llamada mediocridad, porque la afición es lo único rescatable que queda de chivas.

Hoy la cantera no da para más, no hay jugadores que verdaderamente marquen diferencia, como en algún momento lo hicieron Bravo, Salcido, Reynoso, Rodríguez y Hernández, entre otros.

Se sigue teniendo fe en los" Chofis", los Marín, los Zaldívar, los Pérez; pero a veces es más la vanidad con la que saltan al campo y menos la garra y profesionalismo que le ponen a cada pelota.

 

Equipo sin proyecto. Foto: generandomemes.com

 

Hoy en Chivas no hay proyecto y no lo habrá... quizás mañana Orbelin, Brizuela, Pereira y Cervantes ya hayan sido negociados por debajo de la mesa y se volverá a traer jugadores de medio pelo y nada más.

Y digo quizás porque esta directiva tan bipolar puede hacer de lo dulce y sublime algo podrido y fétido de verdad.

Hoy mi diagnostico es claro: Chivas no juega a nada después de 45 minutos, no tiene pegada, no tiene respuesta y ha dejado de ser -una vez más- el gigante que Almeyda levantó.

Lo único que podría rescatar el año del rebaño sería una participación casi milagrosa en el Mundial de Clubes, pero para estas chivas los milagros dejaron de existir desde hace mucho... e incluso puedo asegurar que las ganas de trascender quedaron a un lado.

Hoy más que nunca deben de salir ese mote que se les dio de campeonísimo, ese extraordinario eslogan de Somos Cabrones. Porque con mexicanos le compitieron al mejor Tigres de la historia y le ganaron. Y porque durante 112 años de existencia han pintado el cielo de Guadalajara con estrellas y épicas victorias que jamás serán igualadas.



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Soy de los hombres que en el mundo de la pelota, corre los 90 minutos y si es necesario 30 más. Nací bajo los colores rojiblancos del club deportivo Guadalajara, soy un enamorado del fútbol. Crítico y mordaz cuando es necesario. Egresado de UNITEC como Comunicólogo (el licenciado está demás). De mis casi 24, tengo recuerdos de que a partir de los 3 comencé a tener un roce importante con el mundo del fútbol, inculcado por mi abuelo (materno)...Leer más

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