La noche del Joropo. (Venezuela, la casa prostituida)



Foto: Foro TV

Jorge Luis Oliva 01/02/2019   12:00 a. m. Opinion-






 

Yo, Jorge Luis Oliva Gaspar, en nombre de la Democracia y para salvarla y salvaguardarla de aquellos que la han prostituido, me declaro Presidente Encargado de la República de Banania. ¿Les parece una declaración graciosa y estúpida? Si su respuesta es sí, quédese hasta el final y posiblemente reafirme algo que había pensado con antelación, si por el contrario, la respuesta que emite es una negativa, quédese hasta el final y posiblemente vea desde otra perspectiva.




Palabras más, palabras menos, una declaración así fue dicha el 23 de enero de los corrientes en Venezuela, sí, aquella nación convulsionada, desestabilizada y herida por todos y por todos lados incluso por quienes la dirigen-. Ese día amanecimos todos con el desconocimiento internacional de Nicolás Maduro como presidente de aquella nación, comenzando así una crisis que profundiza aún más la ya existente.

Han barajado sus cartas y han nombrado a la madre Democracia como amparo de tal acción, ¿Será que verdaderamente la Democracia los ampara? Y si es así ¿A qué Democracia se refieren con exactitud? Vamos a hacer un poco de contexto de esta situación que nos tiene atentos a todos.

Recientemente se celebraron elecciones para elegir presidente en Venezuela, y el resultado no sorprendió a nadie, Nicolás Maduro fue electo para un periodo más al frente de esa nación. Hasta aquí todo normal, sin embargo, comenzaron a escucharse algunas voces que ponían en tela de juicio la legalidad y legitimidad de esas elecciones, razón suficiente para armar el Joropo.

 

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El clima no es favorable para absolutamente nadie, por lo que hablar de Venezuela no es cosa sencilla, el contexto que los envuelve es sumamente complicado. Por un lado tenemos una oposición definida, fuertemente constituida, que paradójicamente ganó la Asamblea Nacional vía democrática, dicha oposición llevaría de regreso a Venezuela por la vía del neoliberalismo; luego está el oficialismo, enraizado en el ejercicio del poder, lo que en sí los hace peligrosamente autoritarios pues no hay quien teniendo poder quiera dejarlo tranquilamente por decisión popular.

Los contrapesos para dicho oficialismo son casi inexistentes y de tomar más tamaño son acallados con toda la fuerza del Estado, llevando a su máxima expresión aquel axioma de Max Weber en el que nos dice que el Estado tiene el uso legítimo de la fuerza, la cosa es que nadie les dijo que ese uso legítimo es un último recurso y no se utiliza contra el ejercicio de la libre expresión y mucho menos contra una oposición que resulta sana en toda Democracia (sea liberal o no).

Todos lo vemos, ahí va esa casa del sur caminando entre dos visiones diametralmente opuestas, dos largos, profundos y conocidos extremos, queriendo salir de la mentira del Socialismo para entrar alegremente a esta otra mentira que es el Neoliberalismo ¡Pobre Venezuela!

Pero, ¿cómo fue que Guiado entró en escena? Pues mediante una especie de sortilegio legaloide que ampara tal declaración. Según algunos artículos de la Constitución de la Asamblea Nacional si llegase a faltar aquel que personifica el Poder Ejecutivo, este será reemplazado por el presidente de la Asamblea Nacional quien se declarará Presidente Interino, obligándolo a convocar nuevas elecciones. Bien, desde esta perspectiva tendría que existir la posibilidad de que Nicolás Maduro no sea capaz de ocupar el cargo que democráticamentele otorgó el pueblo venezolano para que tal declaración pueda tener algún efecto vinculante. ¡Bingo! Tal impedimento no existe, lo que hace que la declaración del opositor sea una mala broma, o por lo menos eso pensábamos hasta que apareció el Tío Sam a legitimar dicha situación.

Estos grandes paladines de la Democracia y la Libertad que no son una Democracia plena- reconocen de inmediato la intentona, los gringos abren su miscelánea reformadora con la intención de generar la vuelta de tuerca mediante el juego de la presión internacional.

 

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Pues menudo juego el que se configura en aquel tablero, si observamos con detenimiento se aprecian con claridad aquella viejas facciones que se repartían el mundo por allá de 1945, sí, justo después de terminada la segunda guerra mundial, ¿No que su pleito entre comunistas y capitalistas había terminado con la caída del muro de Berlín? Acaso no se celebró dicho acontecimiento con la presentación de la Novena Sinfonía de Beethoven interpretada por una orquesta conformada con músicos de ambos lados del muro y dirigida por Herbert von Karajan en la que este le cambió la letra al poema de Schiller para permitirse la licencia poética del simbolismo al sustituir el Freude (Alegría) por el Freiheit (Libertad). Como les gusta la nostalgia a estos muchachos.

Entonces, ¿qué se logra con tal giro? En primera instancia hablamos de la realineación del Estado venezolano con las políticas del FMI y el Banco Mundial, neoliberalismo pues, para posteriormente buscar el acomodo de gobiernos que representen los intereses gringos, permitiéndole dar así un paso más en el control de aquella región. Ni hablar de su avaricia por el control de los recursos de aquella nación ¿Les parece si le nombramos petróleo? Además, les daría cierta fuerza ante aquel otro bloque conformado por China y Rusia quienes además de parecer demasiado cercanos, tienen el sartén por el mango.

Venezuela es un polvorín y el temor recae en ver la calca de lo sucedido en Siria y en algunos otros países que han sido el laboratorio perfecto para las embestidas intervencionistas con base en pretextos bobos y ridículos, buscando armas de destrucción masiva donde nunca las hubo. ¿Se imaginan una guerra civil en el cono sur de nuestro continente? Sí, otra guerra civil, el temor es legítimo y tangible pues sabemos que la maquina democratizadora de la nación de las barras y las estrellas trae guerra por delante.

Apelan al llamado de la Democracia, la nombran y la conjuran, se erigen como sus defensores, nos convencende que su libertad Made in U.S.A. es la única existente y la única que puede ejercerse, quitándonos al mismo tiempo esa posibilidad de construir la nuestra, pensar la nuestra fuera de su lógica y de su estilo de vida.

Su juego funciona, basta con darse una vuelta por las redes sociales para comprobarlo. De inmediato salieron todos aquellos indignados a señalar la dictadura, reconociendo el artilugio legaloide por el que Guiado se proclamaba Rey de las Primaveras Venezolanas por venir.

 

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Ahí, en ese cúmulo de personas se centra la curiosidad que da luz a una ética muy a modo, una ética ciega. Se les puede leer acusando al socialismo de generar grandes catástrofes (históricamente tienen razón) pero no nos hablan igual cuando se toca la fibra de las contradicciones del capital. Algo en su óptica cambia de pronto cuando transitamos del individualismo a la idea de comunidad, se hacen ciegos, sordos, mudos, indiferentes.

¡Yo no les creo! Sus argumentos sonarán siempre falaces mientras no denuncien con la misma energía los crímenes en Gaza, el intervencionismo indiscriminado, aquella maldita cara del capitalismo que nos tiene ensimismados en la normalización de la violencia de las Petrocracias.

En eso consiste el reto, en la creación de las bases de una Ética que nos permita señalar el mal donde se presente y provenga de donde provenga; rompiendo así con el círculo de la violencia subjetiva y su comodidad enaltecida y celosamente resguardada. Pero regresemos al sendero. Venezuela con su profundidad histórica y cultural sabe resistir embestida tras embestida, intento tras intento.

Sí, tienen razón los opositores, en Venezuela hay una dictadura, un oficialismo enrarecido que los muerde todos los días con una dentadura híbrida, hecha en parte de malas administraciones y también por aquellas sanciones impuestas por parte de U.S.A vía las Naciones Unidas.

Aquellos que acusan a Maduro de todos los males, incluso fuera de Venezuela, no ven el panorama completo y se encuentran sesgados por la pasión y el desenfreno provocado por un miedo irracional a lo distinto.

La verdad más próxima que podemos sacar de todo este acontecimiento es que el capitalismo con su libertadno ha sabido resolver sus propias contradicciones y el socialismo tampoco a resuelto la miseria y la desigualdad. Esto lo digo y lo escribo plenamente consciente de que se me vendrán al cuello, pero hay que decirlo, mientras la desigualdad exista, la miseria persistirá, si no me creen, revisen la enorme burocracia que echo abajo a la U.R.S.S.

En todos lados donde el socialismollega se genera ese monstruo burocrático que tarde o temprano termina tirando todo esfuerzo que lleve a la igualdad.

Así que dejen de engañarse a ustedes y de engañar a todos y entiendan NO EXISTE GOBIERNO PERFECTO.

Venezuela es hoy una casa invadida, invalida, en medio de unos y otros, al centro de un barullo sin escuchar su propia voz que pide a gritos una libertad distinta a la que le ofrecen oficialistas y opositores. Venezuela quiere una libertad construida por los venezolanos libres que han entendido la Democracia como un camino que ellos deciden.

Ojalá veamos pronto esa casa prostituida nuevamente de pie, alegre, sonriente y bailándonos un Joropo.



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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