La República de las letras, por Humberto Musacchio



Gloria Gervitz. Foto: inba.gob.mx

Humberto Musacchio 27/04/2022   11:36 a. m. Opinion-






Murió Gloria Gervitz

En Los Ángeles, a donde se fue a vivir hace varios años, murió la poeta Gloria Gervitz (CDMX, 1943), descendiente de judíos que debieron salir de su natal Ucrania por el añejo antisemitismo que priva en ese país. Gloria estudió Historia del Arte en la Universidad Iberoamericana, tradujo del inglés a varios poetas y dirigió talleres literarios en Campeche y Chetumal. En 1979 publicó Shajarit, al que siguieron varios títulos más que acabó por fundir en un solo libro, Migraciones, que se considera una sola obra trabajada en forma permanente, a la que acabó, en una de sus reediciones, por quitarle los títulos para hacer de toda su producción una sola pieza poética. Gervitz fue traducida a varios idiomas, entre otros, al sueco, donde uno de sus libros tuvo tres ediciones. En 2019 recibió el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, otorgado por el gobierno de Chile y, algo que poco se sabe, por lo menos una vez fue nominada al Premio Nobel de Literatura.




 

Leonardo, Sebastián y Murray

El pasado jueves se entregó la presea de la Fundación Sebastián a Queta Lavat, Julio A. Millán, Encarnación Vázquez, Rafael Cardona Sandoval y Alberto Peláez. Antes de la ceremonia se presentó la obra Leonardo (que obviamente trata de Da Vinci), monólogo escrito, actuado y dirigido por Rodrigo Murray, quien lamentablemente se fracturó la muñeca derecha horas antes, pese a lo cual, estuvo en el escenario, donde desplegó su conocido y reconocido talento, pues interactuó –valga decirlo así– con la escenografía diseñada por el mismo Sebastián, un complejo e ingenioso juego geométrico que se dobla y desdobla para adoptar múltiples formas que acompañan al actor y sugieren imágenes que remiten al guion. Algo magistral a lo que Murray imprime vida. La obra estará en el teatro Xola los viernes y sábados de mayo.

 

La CANIEM VS. Pirateca

Hugo Setzer Letsche, el flamante presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, anunció que se combatirá la piratería, lo que implica una indispensable reforma a la Ley General de Bibliotecas, pues el depósito legal de libros en formato digital, en las actuales condiciones, las bibliotecas depositarias “carecen de protocolos de seguridad para su protección, resguardo y, por tanto, incrementan el problema de la piratería”, el que, agregamos, se despliega ostentosamente en los impresos, mismos que se venden en plena calle, sin que las autoridades se den por enteradas, pues seguramente suponen que autores, editores y libreros no tienen necesidad de comer. En especial, Setzer se refirió a un sitio de internet llamado La Pirateca, que difunde en forma ilegal textos de varias editoriales. También se declaró Setzer en favor de la tasa cero de IVA al libro y, lamentablemente, salió en defensa del veto que extendió la FIL de Guadalajara al libro ruso, si bien dijo: “No se trata de excluir, ni mucho menos, a la literatura rusa”. ¿No?

 

El veto a los rusos

Circula en internet un texto atribuido a Marley Cruz que hace referencia a los vetos dictados por Washington contra todo lo que huela a ruso, especialmente en el campo de la cultura. El autor se pregunta: “¿Qué sigue? ¿Que se prohíba el uso de la Tabla Periódica de los Elementos de Dmitri Mendeléyev en los colegios occidentales? ¿Chaikovsky tendrá que ser declarado músico non grato en los teatros del mundo? ¿El ballet El Cascanueces será declarado antidemocrático y antioccidental? ¿No se volverá a enseñar el cálculo de Demidovich en las universidades? ¿Las pinturas de Rubliov, Chagall, Repin, Súrikov, Kandinsky y Filónov tendrán que ser sacadas por la puerta trasera de los museos de Occidente? ¿Quemarán los libros de Tolstói por zarista, los de Dostoyevski por epiléptico, los de Ajmátova por libertaria, los de Doblátov por sólo tener una maleta?”. Quizá Hugo Setzer tenga la respuesta.

 

hum_mus@hotmail.com

_______________________________________________

El Fistol del Diablo agradece y reconoce al autor, quien como una forma de apoyar al periodismo independiente, permite que sus textos aparezcan en nuestro portal. Publicado originalmente en Excélsior


Humberto Musacchio

Ejerce el periodismo desde 1969. Fue jefe de las secciones culturales del El Universal y Unomásuno, y jefe de redacción de este último diario; subdirector de La Jornada, director de Comala, suplemento cultural de El Financiero, y director de las revistas Kiosco y Mira. Es autor de tres libros de crónicas: Ciudad quebrada (1985), Hojas del tiempo (1993) y Urbe fugitiva (2002), así como del Diccionario enciclopédico de México, apareció en cuatro t...Leer más

Publicaciones recomendadas