Diputado 501, por Antonio Tenorio Adame



Foto: elperiodico.com

Redaccion 07/03/2022   12:00 a. m. Opinion-






Feminismo y pacifismo

 
Tiempos en que priva más la pasión que la razón, los Siete jinetes del Apocalipsis cabalgan en el mundo sin cesar acometen su devastación.
 
 
Por la negativa
El ciclo de los males van de la pandemia a la guerra, una pesadilla de horror, la razón es suplantada por la desesperación del riesgo de desaparecer cuando el feminismo apura su inconformidad por superar su tarea existencial de reproducción de la especie para estar presente en la sociedad con mayor vigor.
 
La humanidad parece aproximar su fin cuando alienta los medios de su desintegración y frena los de su reproducción. ¿Menos nacimientos en los sanatorios y más muertes en los campos de batalla?
 
El “feminismo” y el “pacifismo” disputan el terreno de la discusión al enfrentar el poder desde la escala de lo particular a la dimensión de lo universal.
 
Por el “Día internacional de la mujer”, 8 de marzo, en todas las latitudes se protesta por la inequidad de genero de pareja, y la violencia en general contra la mujer, pero también por la interpretación de la historia que favorece una visión de supremacía varonil, donde se pretende una supresión del patriarcado, lo que significa otra interpretación de la relación familiar donde se valore mejor la aportación de la mujer en la sociedad.
 
 
Por la afirmativa
 
LA COMPRENSION ayuda a entender el pasado para evita la contradicción de los hechos al desmentir los dichos.
 
El Presidente Joe Biden en su Mensaje a la Nación anunció sanciones contra Rusia por invadir Ucrania dejando en claro que no era ser agresivo con Rusia “Permitánme ser claro: se trata de movimientos totalmente defensivos por nuestra parte .No tenemos intención de luchar contra Rusia”
 
Una afirmación desde México considerada como autocritica sin reconocer el pasado de la expansión territorial de los Estados Unidos al sustraer del dominio soberano de México más de la mitad de su territorio por medio de una Segunda Guerra de conquista.
 
No se trata de denunciar el “Tratado de Guadalupe Hidalgo” para recuperar el espacio territorial perdido, sino de valorar la oportunidad que significa la vecindad bajo una convivencia de atención reciproca para entender la ventaja de la relación armónica de la paz.
 
A través de la historia la relación de México-Estados Unidos se ha visto bajo la óptica de la “supremacía”, donde la desigualdad asimétrica que la caracteriza se enmarca en la trata a México como un “enemigo potencial” que se debe mantener en “estado vegetativo” , lo más débil posible.
 
 
Para efectos constitucionales
 
En 1848 fuimos la Ucrania de América, quedamos cercenados, desde entonces priva un desarrollo desigual llevó a la asimetría desde las fronteras en sus extremos.
 
Los Estados Unidos por interés geopolítico ha contribuido al desarrollo de países opositores a sus enemigos, con la divisa de “enemigo de mi enemigo es mi amigo”, pero no actúa de igual manera con los países de América Latina por considerarlos de su dominio hegemónico, e incluso ha sido renuente a veces llegó a obstaculizar el desarrollo nacional para mantener su hegemonía y control con intención de aprovechar los recursos naturales, energéticos, y la seguridad territorial.
 
Así lo demuestra el embargo comercial a Cuba por más de cincuenta años como castigo de no someterse a los cánones de su organización comercial.
 
Los imperios no disponen a su arbitrio de las fronteras de países bajo su mando y todo intento debe ser rechazado.
 
Aunque el pasado es irreversible, aún sus juicios con ojos del presente son inválidos, la comprensión es el bien humano que permite rescato lo humano de las relaciones, para que el trato de sometimiento restringido de la Casa Blanca debe al trabajo de los inmigrantes cuyo estatus laboral los expone a la expoliación y engaño, se trata también de la aplicación sensata de las leyes de control de la población para otorgar la naturalización y regulación de derechos civiles.
 
Comprender el tiempo histórico entre el pasado y la realidad presente como un conciliador de una experiencia de no más repetir las injusticias.
 
Lic. Antonio Tenorio Adame