#DesdeLaAcademia, por Verónica Zárate Toscano



Verónica Zárate Toscano 12/11/2021   12:00 a. m. Opinion-






El Concierto de Aranjuez

 

El 20 de octubre fue el día nacional de la guitarra así que podría haber sido un buen pretexto para tocar el tema al que dedico hoy estas líneas. Pero todavía sigue vigente porque el 9 de noviembre, pero de 1940, se estrenó el Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo.




El concierto para guitarra y orquesta fue escrito en Paris en 1939 y debutó en el Palau de la Música Catalana de Barcelona con la Orquesta Filarmónica de Barcelona, dirigida por César Mendoza Lasalle. El solista fue Regino Sainz de la Maza, a quien está dedicado. Como lo dice su nombre, está inspirado en el Real Sitio, sobre todo en sus jardines, que Rodrigo nunca pudo ver por su ceguera, pero capturó “la fragancia de magnolias, el canto de los pájaros y el chorro de las fuentes”. Ni qué decir de la cantidad de intérpretes que ha tenido no sólo en su versión de concierto sino cantada en varios idiomas.

81 años han pasado desde que sonó por primera vez y esa música sigue conmoviendo. A mí no deja de ponerme la piel chinita, y cuando el ánimo decae, las notas en La- me rescatan. Y más que eso, de joven era intrépida y osada, por lo que pretendía tocarlo en la guitarra. En la preparatoria me incorporé a las clases que impartía el maestro Carrillo, quien combinaba la dirección de la rondalla con la enseñanza de guitarra clásica. Y yo asistía a ambas. En la rondalla tocaba el requinto, pero tenía prohibido cantar pues desafinaba a todo el grupo así que tenía que hacer “playback” pues siempre me ponían el micrófono enfrente. Y en la parte de clásica participé en algunos de los recitales organizados por el maestro en la Casa Verkamp.

Terminé la prepa y continué mis clases particulares trabajando sobre la partitura. Razones que no quiero recordar me obligaron a abandonar la guitarra y nunca me lo pude aprender completo. Hoy en día, de vez en cuando, abro el estuche y todavía salen algunas notas que siguen en la parte de atrás de mi cerebro. El problema es que los dedos no logran reproducirlas con la exactitud y fineza con que lo hacían en ese lejano año de 1978 en que fueron tomadas las fotos con mis papás y mi maestro Carrillo después de una audición.

Y ya que encontré esos testimonios gráficos, también logré dar con la foto de 1983 que me muestra sentada en el suelo, afuera del Palacio en el Real Sitio, con mis audífonos y mi walkman escuchando mi casete de Julian Bream interpretando el concierto. Y cada que tengo oportunidad, regreso a ese lugar y mientras camino por el palacio y los jardines, me acompaño de las notas en el formato que sean, incluso en mi memoria… y si quieren disfrutarlo, les comparto este enlace:

 



Verónica Zárate Toscano

Doctora en Historia por El Colegio de México. Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores. Desde sus primeras investigaciones ha abordado el estudio de la prensa en el periodo de la Independencia, tanto en México como en España. De igual manera se ha interesado por la historia de las mentalidades y de la vida cotidiana. Profesora–investigadora del Instituto Mora.

Publicaciones recomendadas