ARTESANÍA POLÍTICA, por Jorge Luis Oliva



Lozoya, emblema de la corrupción. Foto: eleconomista.com.mx

Jorge Luis Oliva 21/10/2021   08:37 a. m. Opinion-






La corrupción del Bienestar II

 

A Valeria Peñaloza




Por su contribución a la realización de esta columna

 

Por lo explicado en mi colaboración anterior, me atrevo a proponer lo siguiente, dividámonos en dos: 1) Corrupción lo que se dice corrupción y; 2) La corrupción del bienestar. Esto lo hago porque es muy necesario alejarnos de las simpatías y aventar la piedra a un criterio más fuerte, el de la dicotomía amigo-enemigo, que aviso desde ya, no arroja una síntesis alentadora. 

1) Aquellos quienes se encuentran fuera de la caja, piensan distinto y se atreven a cuestionar (casi bajo cualquier forma) de manera velada o no los designios establecidos por el carismático mandatario, serán sometidos al escrutinio público como un posible infractor de la estructura de paz, tranquilidad y prosperidad, es decir los corruptos corruptos.

Esta reacción es propia de un ambiente de polarización al que no se le ve fin.

2) Esta esa otra corrupción que se lava con la disculpa, esa que sí le pega directo al mandatario, pero que, cual Pilato, él, en toda su misericordia, lava y enjuga las para desaparecer la culpa en la pila de la mañanera.

Esta última es una corrupción tan buena, que se permite, y que en parangón es una mentira blanca, una pecado venial necesario, de esos que no dañan a nadie y que se hacen por amor.

 

Imagen: lampadia.com

 

Somos pues nosotros los mal pensados al señalar que esos también son actos corruptos, pero somos aún más ilusos al pensar y solicitar que se les trate como tal. Pensándolo bien, este tipo de corrupción puede convertirse en un fenómeno que de luz a una nueva ética, en la que toda estructura sobre el bien y el mal tengan que revolucionarse al grado de establecer los criterios necesarios para discriminar y dirimir las formas y los fondos de los actos de sujetos específicos; pasando así de la idea de una norma colectiva a una personal y distinta para cada quien.

Reformulemos pues ¿Por qué se le debería tratar igual que a cualquiera que delinque? Primero porque así lo marca la constitución, la igualdad ante la Ley no debería ni cuestionarse ni ponerse en duda, pero henos aquí, tratando de desenmarañar algo que no está en la norma.

El trato preferencial ante el imputado es resultado de una negociación con las autoridades, que a estas alturas se ha convertido en esa bala que salió por la culata; porque no existe mayor avance en las investigaciones, los principales implicados gozan de seguridad (pues saben que no los van a tocar) libertad, y por qué no, impunidad.

Y no, no me mal interpreten, llevar los hilos de esta nación tan golpeada no es cosa fácil, pero permítanme insistir en que el acto más transformador de la 4T debe ser la congruencia; una cosa es insistir de manera puntual en la necesidad de acabar con la corrupción (cosa inherente al ser humano) y otra muy distinta es hacerse el tío ganso cuando los reflectores se ponen sobre tus allegados.

¡Puf! Con toda esta novela uno ya ni sabe dónde está parado ni qué es lo que debería pensar, decir o hacer.

Pero bueno, mientras esto aún sigue. ¿Tú de qué lado estás? ¿De la corrupción o de la corrupción del Bienestar?

En fin…”Que feo ser Lozoya y darte cuenta que pudiste pedir Uber Eats”.



Jorge Luis Oliva

Nacido en el hospital Magdalena de las Salinas al norte de la Ciudad de México el día 6 en el último mes del sacudido año 1985. En algo parecido a una especie de sentencia de corte esotérico al estilo “año de nacimiento es destino”, su vida ha sido así, temblorosa y sacudida, llena de dudas y respuestas. Con el paso del tiempo y tras un crecimiento, algo desesperado, el sujeto por el que se escribe esta semblanza abrió su mente a los libros qu...Leer más

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